La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) se ha unido al grito feminista global que aboga por la aplicación de medidas reales que busquen la igualdad de oportunidades y la ruptura del techo de cristal para las mujeres que trabajan en el ámbito sanitario. Así lo ha destacado Iria Miguéns, directora del Grupo MUEjeres de SEMES, en la inauguración de sus Jornadas Nacionales.

Miguéns ha subrayado que no se entiende por qué no se adoptan medidas concretas y específicas que ya se han propuesto y cuyo objetivo es buscar la igualdad de las mujeres que trabajan en el ámbito sanitario. Teniendo en cuenta que más del 70% de las personas que trabajan en Sanidad son mujeres, esta petición es más que necesaria, aduce.

En la inauguración de estas jornadas también ha participado Carmen Montón, embajadora de España en la Organización de Estados Americanos y ex Ministra de Sanidad. En este contexto, Montón ha destacado que la crisis que estamos viviendo ha golpeado muy fuerte a las mujeres. “Está teniendo un impacto específico muy diferenciado en las mujeres donde la pobreza está incidiendo más que en los hombres, y porque trabajan en unos sectores que han sido más castigados”, asegura.

Igualdad en la reconstrucción

“Las mujeres estamos en primera línea de combate, tanto en el ámbito sanitario como en el social, además de ser las principales actores en el campo del cuidado de los demás”, añade. A su juicio, son los principales aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de hablar de la “reconstrucción”.

“La representación de las mujeres en la esfera pública sigue siendo muy baja y tenemos la obligación de reivindicar el liderazgo y la paridad, buscando una sociedad más resiliente, más justa y más igualitaria”, argumenta. “En definitiva hablamos de luchar por la libertad y la democracia de más de la mitad de la población”.

Montón ha concluido que todas las mujeres deben tener un compromiso global con las demás. “Hoy la agenda de la igualdad está abierta por muchas páginas, pero hay muchas mujeres que hoy no pueden alzar su voz. Por ellas, las demás debemos luchar desde nuestra atalaya privilegiada, por todas, en favor de la libertad, la igualdad y la democracia”.

Detección de violencia de género

En esa lucha por la igualdad, Carmen Camacho, secretaría de Unidades Docentes de SEMES, ha querido destacar en la inauguración de las jornadas, que el personal de Urgencias y Emergencias tienen un papel destacado en la detección de la violencia de género en las mujeres. “Desde nuestra actividad podemos visibilizar esos casos y contribuir a luchar contra el machismo violento”.

Camacho también ha destacado que debemos luchar por las mujeres todos los días, no solo cada 8M. En ese sentido, ha recordado que SEMES es una sociedad independiente y sólida pionera en el reconocimiento diario del trabajo de las mujeres.

No en vano, en 2018 creó el proyecto #MUEjeres, una iniciativa para visibilizar a las mujeres que trabajan ‘24 horas, 7 días de la semana y los 365 días del año’, lema que reza en los Servicios de Urgencias y Emergencias. Y para luchar porque no haya una renuncia implícita a la vida personal a favor de la profesión y los pacientes.

Reconocimiento de la especialidad

La reivindicación por la igualdad de la mujer en el contexto sanitario ha ido unida a la petición ya histórica de SEMES por la existencia de una especialidad específica para la Medicina de Urgencias y Emergencias. Esta organización lleva más de 30 años reclamando pública y jurídicamente la creación en nuestro país de la Especialidad MUE y su desarrollo para que estos profesionales puedan equipararse al resto de sus homólogos de la Unión Europea.

Camacho incide en que “en España, esta especialidad está oculta cuando en la mayoría de los países florece día a día”. De hecho, hablamos de una especialidad que existe en todos los países europeos excepto en Chipre, Portugal y España. Con la especialidad también se avanzaría en la igualdad de género, destaca Miguéns. Sería un marco para establecer la profesión con una formación reglada que responda a todas las necesidades existentes. “Seguiremos luchando. La constancia no va a ser nuestro factor limitante”, concluye.