Tras la designación, este martes, de Verónica Casado, como nueva consejera de Sanidad de Castilla y León, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) ha emitido un comunicado en el que denuncia dicho nombramiento y solicita su cese. Para justificar su petición, la sociedad científica hace referencia a “comportamientos en algún cargo previo, por parte de esta persona, ajenos a la ejemplaridad y transparencia, obligados en quien pretenda ejercer responsabilidades en la Administración”.

En alusión a la reivindicada creación en España de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, SEMES considera que “ha sido una constante en estos años encontrar barreras administrativas e indolencia frente a esta reivindicación. Incluso opiniones contrarias. Eso no es punible. Pero lo que no es aceptable y sí denunciable es que se hayan saltado determinadas barreras”.

En referencia a la nueva consejera, la Sociedad sostiene en el comunicado que “como miembro de órganos colegiados de la Administración, no ha tenido ningún rubor en saltarse de forma recurrente normas claras de la propia administración en defensa de intereses gremiales contrarios a esta necesidad, legítimos en sí mismos, pero punibles si se ejercen con interés de parte en estos organismos, dentro de un absoluto y flagrante conflicto de intereses, cuestiones perfectamente reguladas en nuestro ordenamiento jurídico, antes y ahora, y que vienen generando una importante alarma social”.

Por otro lado, destaca SEMES “su aversión y desprecio a esta prestación médica, muy apreciada por la población, algo no punible, pero si moralmente reprobable en alguien que pretende representar a todos los profesionales sanitarios de esta Comunidad”. Comportamientos difíciles de cambiar en opinión de la sociedad,  por lo que “hacemos esta denuncia pública que esperamos se atienda”.