Uno de los debates de los profesionales está en ver las diferencias entre la sedación paliativa y la eutanasia. No hay que olvidar que algunos enfermos en fase termina tienen en algún momento de la evolución de su enfermedad con un sufrimiento insoportable. Sea una enfermedad oncológica o no. Esto obliga al médico a disminuir la consciencia del enfermo para garantizar una muerte serena. Este tema se ha abordado  en el XXVII Congreso Nacional de Medicina General y de Familia (SEMG).

“La sedación paliativa se ha de considerar actualmente como un tratamiento adecuado para aquellos enfermos que son presa de sufrimientos intolerables y no han respondido a los tratamientos adecuados”, han matizado. En palabras de Jacinto Bátiz, responsable del Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

Bátiz asegura que “cuando el médico seda al enfermo que se encuentra sufriendo en fase terminal, lo hace con criterios clínicos y éticos. No está provocando su muerte”, insiste como diferencia entre la sedación paliativa y la eutanasia.  Así, según explica, para hacer la sedación paliativa no es preciso obtener el consentimiento informado por escrito y no cabe la objeción de conciencia ante esta práctica médica.

Otras diferencias entre la sedación y la eutanasia

Ana María Rivas, del Grupo de Trabajo de Bioética de la SEMG, ha abordado otras diferencias entre la sedación y la eutanasia. Especialmente tras la reciente aprobación de la regulación de la segunda.

Rivas ha explicado que esta Ley Orgánica busca por un lado, crear el derecho de los pacientes a solicitar y recibir la prestación de ayuda para morir. “Expresión utilizada en el texto legal para referirse a la eutanasia”, añade. Por otro, se despenalizan las prácticas eutanásicas, siempre que se lleven a cabo de acuerdo con el procedimiento y según los requisitos establecidos por la propia Ley”.