La SEMG propone un modelo de atención colaborativo para atender la COVID persistente. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha presentado la Guía Clínica para la Atención al paciente COVID persistente. Este protocolo de actuación cuenta con el aval de 48 sociedades científicas, asociaciones científico-médicas y asociaciones de pacientes.

El objetivo de esta Guía Clínica es ofrecer una respuesta sanitaria adecuada a las personas que sufren secuelas del SARS-CoV-2. Así lo ha indicado Antonio Fernández Pro-Ledesma, presidente de SEMG, durante la presentación de la Guía.

Modelo de atención colaborativo para la COVID persistente

En su propuesta, Atención Primaria debe liderar ese trabajo colaborativo en el que participan las sociedades científicas y las asociaciones de pacientes. “El nacimiento de esta guía es positivo para los pacientes y para los profesionales”, ha comentado.

“Este proyecto nace con la vocación de ser un documento absolutamente vivo, y va a sufrir muchas modificaciones, porque vamos aprendiendo día a día. Esas modificaciones harán que sea un documento efectivo”, ha añadido el presidente.

Evitar la consulta tradicional

La Guía ha incluido una descripción de esta propuesta de modelo colaborativo. “Dede Atención Primaria se puede realizar la gestión del proceso a través del seguimiento y acompañamiento de los pacientes. Se debe valorar al paciente desde un concepto holístico del proceso. No se trata solo de atender los síntomas aislados, sino que el médico de Primaria puede co-gestionar con el paciente y el especialista hospitalario su atención en cada momento”.

Así, Primaria seguiría “una dimensión longitudinal” del proceso, del que partirían “subprocesos transversales de interconsulta y/o asistencia compartida con Atención Hospitalaria”.

Los expertos participantes en la presentación han defendido que el “modelo de consulta colaborativo” debe estar lejos de la confrontación y buscar el beneficio del paciente; en definitiva, es necesario un proceso integrador e integrado”.

Así, profesionales sanitarios y representantes de los pacientes han solicitado “evitar el modelo clásico de interconsulta del paciente en diferido, con pérdida de contacto y seguimiento”. La asistencia compartida debe incluir las consultas e interconsultas, tanto presenciales como a distancia. También asesoría, valoración de pruebas complementarias, interacción entre los niveles implicados en la atención al paciente, etc. Por ello, las nuevas tecnologías resultan de especial relevancia.

La voz de los pacientes

Por parte de los colectivos de pacientes LONG COVID ACTS ha intervenido Felipe Gómez Acebo, quien ha recordado que el 20% de los pacientes que se contagian de la COVID-19 tienen que acudir al hospital. De este colectivo, a un pequeño porcentaje con perfil grave asociado a comorbilidades le han quedado secuelas.

“Los que tuvimos secuelas leves o moderadas quedamos fuera de radar, y en muchas ocasiones no hemos podido acceder a una prueba PCR”, ha dicho. “El perfil de paciente con COVID de larga duración es una mujer de edad media, con secuelas que afectan gravemente a nuestras vidas”.

Según ha reivindicado, es necesario fomentar cuatro aspectos fundamentales:

  1. Investigación.
  2. Incapacidad funcional.
  3. Escalas.
  4. Protocolos de actuación frente a la COVID-19 persistente.