Internistas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) acaban de publicar los resultados de una nueva investigación vinculada al Registro SEMI-COVID-19.  La misma establece cuatro grupos fenotípicos de pacientes COVID-19 hospitalizados.

Los cuatro grupos fenotípicos identificados pueden permitir a los facultativos que atienden estos enfermos, detectar solo con los síntomas presentes al inicio, aquel subgrupo de pacientes con peor pronóstico. Así, uno de estos grupos se relaciona con alto riesgo de ingreso en UCI y mortalidad y mal pronóstico. Otro, por el contrario, se asocia a buen pronóstico y bajo riesgo de muerte.

Los resultados se obtuvieron tras analizar una gran serie nacional de 12.066 pacientes hospitalizados por infección SARS-CoV-2 confirmada en España. El trabajo se ha publicado en “Journal of Clinical Medicine”.

Cuatro grupos fenotípicos

La principal diferencia de estos cuatro grupos fenotípicos están en los síntomas de inicio. Así, los pacientes que presentan solo la tríada clásica de fiebre, tos y disnea, así como aquellos que también, además, tienen vómitos y diarreas, son los de peor pronóstico a priori. En cambio, los presentan síntomas como los de un resfriado común o con clara pérdida de olfato y gusto, son los de mejor pronóstico.

El primer grupo (C1) fue el más grande y numeroso y comprendió a pacientes con la tríada de anteriormente descrita de fiebre, tos y fiebre.  Los sujetos agrupados en este grupo C1 tendían a ser hombres mayores con una mayor prevalencia de comorbilidades.

El segundo grupo (C2) también presentó ageusia -dificultad para detectar el gusto- y anosmia -pérdida del olfato-, a menudo acompañadas de fiebre, tos y/o disnea. Este grupo C2 mostró el menor porcentaje de ingreso en UCI y tasa de mortalidad.

Respecto al tercer grupo (C3), también tenía artromialgia -dolor en articulaciones y/o músculos-, dolor de cabeza y dolor de garganta. Este a menudo también se acompaña de fiebre, tos y/o disnea. Hasta el 10,8 por ciento de los pacientes C3 requirieron UCI.

En el cuarto (C4), también se manifestó con diarrea, vómitos y dolor abdominal. Estos síntomas a menudo fueron acompañados de fiebre, tos y/o disnea. De estos, el 8,5 por ciento requirió ingreso en UCI. El 18,6 por ciento falleció. Esta tasa de mortalidad del grupo C4 es la segunda más alta de los cuatro grupos identificados.

La conclusión surgía en la comparación de estos grupos. Así, el primer grupo (C1) presentó la mayor mortalidad hospitalaria. Un 24,1 por ciento frente a 4,3 por ciento (el segundo, el C2) a 14,7  por ciento (el tercero, el C3) y a 18,6 por ciento (el cuarto, el C4).