La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) muestra su conformidad a la aprobación, en el último Consejo de Ministros, del Real Decreto por el que se regulan la formación transversal de las especialidades en Ciencias de la Salud.

La Sociedad considera que este Real Decreto supone una gran oportunidad para mejorar la formación de los profesionales. Permitirá ampliar los conocimientos de los especialistas mediante la creación de nuevas áreas de capacitación específica en multitud de ámbitos terapéuticos. Entre otras, cuidados paliativos o enfermedades infecciosas.

“La posibilidad de que los especialistas, tanto de Medicina Interna como de otras especialidades, podamos continuar nuestra formación en ámbitos concretos siempre va a repercutir de manera positiva en la asistencia a los pacientes. A mayor formación tengamos los profesionales sanitarios, mejor atendidos estarán los ciudadanos”, señala el Dr. Jesús Díez Manglano, presidente de la Sociedad Española de Medicina Interna.

Creación de nuevas especialidades

Si bien, desde la SEMI se alerta de que la creación de nuevas especialidades médicas debe ser abordada de manera conjunta con las especialidades ya existentes y teniendo siempre en cuenta cómo estas nuevas especialidades pueden afectar al conjunto del sistema, no solo a una patología o grupos de patologías.

Esta complicación, en términos de gestión, está unida al riesgo de crear un sistema sanitario hiperespecializado, en el que no existan profesionales con la suficiente comprensión general del paciente que aborde patologías multifactoriales y multisistémicas.

Una dificultad que, además, puede verse agravada a la hora de garantizar la cobertura de servicios que ya poseen claros problemas para ocupar todas sus plazas, especialmente en aquellos centros hospitalarios de menor nivel.

También debe tenerse en cuenta que el aumento de estas especialidades traslada al sistema formativo MIR una mayor carga, en unos momentos en los que se debe aprovechar al máximo todos los recursos formativos para poder afrontar los retos relacionados con los recursos humanos del ecosistema sanitario, como son: la sobrecarga asistencial, el relevo generacional y la patente falta de especialistas.