Ante las medidas de seguridad de distanciamiento social es necesario repensar muchas actividades, incluso las formativas. También en el ámbito sanitario. Es por ello que desde la Sociedad Española de Medicina Intensiva (SEMICYUC) han querido abordar cuestiones como la formación en reanimación cardiopulmonar. Y es que la RCP tras la pandemia también ha sufrido cambios.

De esta forma, en el documento especifican recomendaciones a tener en cuenta ante las medidas a las que obliga la llamada ‘nueva normalidad’ y que, en algunos casos, son imprescindibles.

Para empezar, en las clases de RCP deberá mantenerse la distancia de seguridad y la adecuada higiene de manos. Tampoco podrá faltar la protección con mascarillas. Además, se recomienda comprobar que los asistentes no tengan síntomas de COVID-19. En caso positivo, se les recolocará en un curso posterior.

Asimismo, se recomienda que haya un maniquí por alumno o, al menos, el mayor número de estos, para que se compartan lo menos posible. Cada vez que se usen habrá que desinfectarlos, así como los elementos utilizados en cada taller.  El tamaño de los grupos durante la fase presencial no excederá los 6 alumnos como máximo.

La RCP tras la pandemia

Otra cuestión que analiza este documento es cómo debe realizarse la RCP tras la pandemia, para evitar riesgos de contagios. Así, se recuerda que, en caso de riesgo de contagio, se evite el boca a boca y se proceda directamente con la reanimación cardiopulmonar.

Las recomendaciones del Plan Nacional de RCP incluyen apartados especiales. Uno para los cursos que se facilitan a primeros intervinientes (socorristas, militares, bomberos, policías…). Otro para los que están dirigidos exclusivamente a profesional sanitario. El