La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) ha solicitado un plan de vacunación escalonada del personal de Medicina Intensiva. Según ha indicado, es necesaria “una coordinación para que la vacuna llegue cuanto antes a los servicios de Medicina Intensiva y se organice de tal manera que no se resientan ante posibles efectos secundarios”.

Emilio Díaz Santos es coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la SEMICYUC. Como ha indicado, “con los datos disponibles de los ensayos clínicos, parece que la mayoría de las personas no presentan efectos. Sin embargo, algunas presentan un cuadro parecido a una infección que suele durar de uno a tres días”. Por ello, ha aconsejado realizar una vacunación escalonada entre el personal asistencial y realizar esta vacunación con una previsión de dos a tres días de descanso próximo tras la vacunación.

“Los intensivistas hace años que tratamos a pacientes con distrés respiratoria. Lo que pasa ahora es que hay muchos más pacientes. Podemos tener suficientes camas y respiradores sofisticados en un tiempo relativamente corto; especialistas, no”, ha dicho Díaz Santos. En su opinión, “un plan coordinado de vacunación de la especialidad minimizaría posibles riesgos de falta de personal o asistencia en Unidades de Cuidados Intensivos que ya se han extendido por encima de sus posibilidades”.

Medicina Intensiva, a favor de la vacunación

Asimismo, desde esta sociedad científica se ha apoyado la vacunación frente a la COVID-19. “Las vacunas de Pfizer y BioNtech están basadas en ARN mensajero, que no puede provocar una infección ni penetra en el núcleo de la célula. Además, a pesar de que el transportador lipídico le añade estabilidad, el producto se elimina por el cuerpo en unas horas. Si esto no es suficiente, son varias las vacunas con esta técnica, con decenas de miles de pacientes en la fase III del producto. Así, se puede decir que cuentan con el aval científico necesario. Sí es cierto, en cambio, que al ser un producto que se comercializa por la vía rápida, las autoridades reguladoras han establecido sistemas de seguimiento especiales”, ha comentado el portavoz de la SEMICYUC.

Respecto a la reinfección, la Sociedad Española de Medicina Intensiva ha recomendado la vacunación entre los que fueron hospitalizados en las UCI durante 2020 y ya cuentan con el alta médica. “Estos pacientes, después de un período que podrían ser de tres meses tras haber pasado la infección, se deberían vacunar también. Probablemente incluso se deberían priorizar, pues entre las pocas reinfecciones se han descritos como más graves los segundos episodios respecto a los primeros”.

Por otro lado, esta sociedad científica ha indicado que los protocolos actuales de prevención de riesgos en las UCI se deben mantener. “Hasta que las vacunas que requieren dos dosis no se hayan administrado por completo y haya pasado el tiempo para la generación de anticuerpos, no se puede considerar que la inmunidad se ha producido. Tampoco sabemos aun cuánto tiempo durará la inmunidad ni si con la vacuna disminuirán los casos graves o las personas con capacidad de transmisión”.