El Grupo de Trabajo de Sedación, Analgesia y Delirium de la SEMICYUC ha publicado los ‘Protocolos de analgosedación en pacientes con infección por COVID-19 en caso de desabastecimiento’.

Tal y como exponen los intensivistas en este nuevo documento, “debido a la pandemia de COVID-19, estamos sufriendo un desabastecimiento a nivel nacional e internacional que nos obliga a considerar otras pautas de sedación no tan habituales en función de la disposición de fármacos que vayamos teniendo en cada hospital. Las pautas descritas a continuación no siempre son las más deseables, pero están realizadas pensando en la disponibilidad de fármacos que se tenga en cada hospital y deben individualizarse”.

En este sentido, los intensivistas recuerdan que la infección grave por SARS-CoV-2 (COVID-19) cursa en la mayoría de los casos con un SDRA grave que les obliga a maniobras de reclutamiento agresivas (prono, PEEP elevadas), y al empleo de sedación profunda en fases iniciales. Este nivel profundo de sedación debe mantenerse durante el menor tiempo posible para evitar complicaciones derivadas de la sobre-sedación, reduciéndose las dosis de fármacos sedantes cuando mejore la situación respiratoria del paciente (fase de SDRA leve-moderado), con el objetivo de conseguir una sedación leve-moderada, previa al destete. Por lo tanto, debemos realizar una sedación personalizada, dinámica y secuencial, adaptada a la evolución clínica y respiratoria del paciente.

De esta forma, además de la intubación orotraqueal, los especialistas desgranan diferentes estrategias de analgosedación y relajación, que incluyen el uso de diferentes medicamentos y la sedación inhalatoria, si hay disponibilidad (en este caso, los doctores advierten de que hay que tomar precauciones con los filtros empleados y que se requiere experiencia en la colocación).

Por último, el texto se acompaña de varios anexos, que incluyen interacciones entre fármacos, las dosis y otros aspectos a considerar.