Realizar una maniobra de resucitación cardiopulmonar (RCP) a tiempo salva vidas, pero no toda la población conoce cómo hacer correctamente la misma, por ello, la implantación de desfibriladores públicos resulta una medida fundamental para reducir la mortalidad de  las paradas cardiacas.

Ese es el mensaje que la Sociedad Española de Medicina Intensiva Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) quiere lanzar en el Día Europeo de concienciación de la Parada Cardíaca.

Los datos lo dejan claro, cada año, solo en España, más de 30.000 personas fallecen todos los años debido a una parada cardiaca. Yendo un paso más allá, Isabel Ceniceros, gerente del Plan Nacional de RCP de la SEMICYUC, aportaba que “si la mayor parte de la población fuese capaz de realizar RCP básica y a usar los desfibriladores semiautomáticos (DESA) podríamos disminuir el número de fallecidos por esta causa. Hay estimaciones que indican que se podrían salvar más de 100.000 vidas cada año en toda Europa”.

Algo con lo que ya comienzan a concienciarse desde la Administración. Ejemplo de ello es que la Comunidad de Madrid ha aprobado recientemente una ley autonómica que obliga a la implantación de desfibriladores en lugares públicos. “Es una ley que debería instaurarse en toda España, porque por ejemplo, en los estadios de fútbol es obligatorio, pero no en todos los espacios deportivos, ni con gran afluencia de público los hay, y es vital para la supervivencia”, insiste Ceniceros.

“Una sociedad que salva vidas”

Ante esta situación, y bajo el lema “Una sociedad que salva vidas”, el Plan Nacional de Resucitación Cardiopulmonar de la SEMICYUC y el grupo de Trabajo de Cuidados Cardiológicos y RCP de esta sociedad científica se unen a la iniciativa del European Resucitation Council y del Consejo Español de RCP, poniendo en marcha diferentes acciones a lo largo de todo el territorio español, con el fin de concienciar a la ciudadanía de la importancia de saber actuar ante una parada cardiopulmonar.

Esta campaña de concienciación ciudadana ha contado con la colaboración de figuras públicas como Rodolfo Sancho, Jan Cornet, Vicente del Bosque, Pedro Delgado, Fernando Romay, entre otros, que han prestado su imagen solidariamente a través de sus redes sociales, animando de esta forma a hacer del gesto de la RCP una imagen a compartir entre los pacientes y también los profesionales sanitarios.

Como comentaba de nuevo Isabel Cenineros, “el objetivo es formar a la población y conseguir la implantación de más desfibriladores públicos para poder obtener los mismos resultados que en otros países, es decir, conseguir aumentar la supervivencia de las víctimas de una parada cardíaca. Se ha demostrado que en los casos de parada sin desfibrilador ni formación de la población solo se consigue la supervivencia en un 6 por ciento de los casos, en cambio, cuando se hace uso de desfibriladores semiautomáticos (DESA) y se forma a los ciudadanos el número de supervivientes aumenta a un 20 por ciento”.

La campaña se extenderá a lo largo de toda la semana con la realización de actividades en lugares públicos de varias ciudades españolas, talleres prácticos gratuitos para enseñar a la población las maniobras de RCP básico en adultos y en niños, ya que hay estudios que demuestran que a partir de los 8 años los niños son capaces de aprender a hacer una RCP básica.

También se organizan talleres en los hospitales para que los familiares de pacientes hospitalizados o que acuden a consultas, y el personal propio del hospital, aprendan a realizar una RCP básica.