La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) celebra su Congreso Nacional con el compromiso social de la especialidad como eje vertebrador. En concreto, su LVI Congreso nacional tendrá lugar del 31 de mayo al 4 de junio de forma virtual.

“No podíamos fallar en el mayor reto que ha tenido la Medicina Intensiva en toda su historia”, ha manifestado el presidente de SEMICYUC Ricard Ferrer. “Hemos habilitado tantos espacios como ha sido necesario. Nos hemos coordinado para que nadie se quedara fuera, incluso con prestaciones tan complejas como la ECMO. La vocación y el compromiso con la sociedad ha sido clave, también en acercar los pacientes a sus familias cuando ha sido posible”. Así, los servicios de Medicina Intensiva de toda España han afrontado con responsabilidad y entereza las diferentes oleadas de contagios por COVID-19.

Compromiso social también postpandemia

Durante este congreso, los intensivistas quieren mostrar que su compromiso social continúa pasado lo peor de la pandemia. Para ello se darán a conocer los últimos datos actualizados del Registro COVID-19 de la SEMICYUC. Este analiza el perfil de los pacientes críticos que han ingresado en las UCI de nuestro país por coronavirus. El mismo permite un buen número de investigaciones y estudios paralelos que benefician a toda la comunidad científica.

De hecho, el Congreso permitirá a varios cientos de intensivistas compartir todo lo aprendido en torno a la COVID-19 en el último año. Aunque no versará solo sobre COVID-19. Abordará además más de una docena de campos de trabajo tan heterogéneos como el transporte crítico, la sedación, la nutrición de pacientes críticos o los cuidados intensivos nefrológicos, entre otros.

Para ello se han programado más de 30 mesas redondas, conferencias magistrales y debates. En los mismos participarán intensivistas de referencia tanto de los principales hospitales de nuestro país como invitados extranjeros. Además, como cierre de este, está prevista una mesa redonda en la que se analizará la investigación COVID-19 en los países iberoamericanos. Actualmente este es uno de los principales focos afectados por la pandemia global.