“Un cambio en el estilo de práctica sanitaria”, esta es la idea que han defendido desde la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) con motivo de la Jornada de Seguridad del Paciente en el Bloque Quirúrgico, celebrada en la sede del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. El motivo es que según esta sociedad científica, en España se producen anualmente 200.000 eventos adversos prevenibles.

Si bien se trata de un reto complicado, desde SEMPSPH insisten en que es necesario promocionar la importancia de la prevención con prácticas seguras con la implementación de listados de verificación de seguridad de la cirugía, medidas de profilaxis de tromboembolismo venoso, una adecuada profilaxis antibiótica, prevención de errores de medicación, y otras medidas de control.

“Es necesario respaldar la aplicación de todas las medidas preventivas que demuestren su efectividad, con la incorporación de medidas preventivas que avalen la evidencia científica; sin olvidar otras medidas como la antisepsia, la desinfección, la esterilización, y el apoyo a la ingeniería hospitalaria”, ha comentado el presidente de la SEMPSPH, Rafael Manuel Ortí Lucas.

Para poder hacer esto posible no solo basta con contabilizar datos y señalar errores, sino que también es necesario  motivar e incentivar a los profesionales y poner en valor la cirugía segura tanto ante los profesionales como ante los ciudadanos, apuntan. En este sentido, el presidente de la SEMPSPH  concluía que “no se debe olvidar que la base de la cultura de la seguridad del paciente reside también en aprender de los errores para mejorar la asistencia sanitaria, sin sentido de culpabilidad”.