El abandono presupuestal y la austeridad discrecional ponen en riesgo no solo al Instituto Nacional para el Bienestar (Insabi), sino también a hospitales públicos.

De acuerdo con un reporte del centro de análisis, México Evalúa, unos 38 hospitales y organismos de la Secretaría de Salud están en riesgo de desmantelamiento.

“En los dos primeros meses del año detectamos subejercicios en el gasto de la SSA, vinculados principalmente a una caída en las erogaciones del Insabi”, señala.

Asimismo, en abril, la austeridad se reporta en la Secretaría de Salud, al registrar un retraso en el gasto programado de 21% (18.7 mmdp), el mayor tanto en magnitud como en porcentaje de los últimos cinco años para el mismo periodo.

Tal recorte, afirma México Evalúa, arroja a la dependencia a su peor nivel de ejecución de recursos en una década.

Retrasos presupuestales a la vista

Si bien la mitad del subejercicio de la SSA se explica por un retraso en la ejecución de recurso del Insabi del 26.4% (9.1 mmdp).

La otra mitad se debe a retrasos presupuestales en 30 de sus otros 38 hospitales y organismos, algunos de los cuales registran sus peores niveles de la década.

“Estamos ante una tragedia fiscal en salud. Para el Insabi al menos se ha anunciado un sustituto: el IMSS-Bienestar, pero para el resto de hospitales y organismos ni siquiera hay expectativa de mejora. La realidad se presenta cruda y sin anestesia”, alerta.

México Evalúa reporta que durante abril, la Secretaría de Salud presenta su peor retraso del gasto frente al calendario y su peor avance del gasto anual.

Lo anterior, provoca que las erogaciones de la dependencia toquen su peor nivel en una década.

Austeridad, limita operaciones en favor de la salud

Actualmente, de 26 dependencias federales, se reportan 19 con un menor gasto que el presupuestado, y los entes autónomos siguen en números rojos.

Dentro de la Secretaría de Salud, detalla el organismo, el principal afectado es el Insabi, ya que registra un gasto 15.7% menor que en el mismo periodo de 2021.

Además, al primer trimestre la transferencia de recursos hacia fideicomisos llegó a 8.6 mmdp, 54.4% (3 mmdp) más que en 2021.

Es decir, el gasto operativo y de subsidios para la población sin seguridad social es incluso menor de lo que refleja la caída general del gasto del Insabi.

Pero eso no es todo, el organismo detectó en abril que no sólo el Insabi es víctima de los recortes presupuestales.

De 38 hospitales, empresas, organismos y órganos desconcentrados de la Secretaría de Salud, 30 han sido sacrificados para ajustar sobregastos de algunas pocas dependencias federales.

Hospitales con mayores recortes

Entre los hospitales, organismos y empresas con mayores recortes se encuentra Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), el cual gastó al mes de abril 872 mdp, 64% (1.5 mmdp) menos de lo que tenía calendarizado al periodo.

Otra institución que sobresale por la magnitud del retraso en su gasto es el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez.

El cual debía de haber gastado al mes de abril 418 mdp, pero erogó sólo 217 mdp, 48% (200 mdp) menos.

También se destaca el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceaga, el cual debía gastar 1.1 mmdp al periodo pero erogó sólo 952 mdp, un retraso de 20% (198 mdp).

Finalmente se tiene el caso del Instituto Nacional de Cancerología, el cual debía gastar al periodo 380 mdp, pero erogó sólo 277 mdp, 26% (103 mdp) menos.