Un “nuevo y económico” multisensor permite identificar distintas bacterias resistentes a antibióticos. Y lo hace en solo una hora y media. Se trata de un dispositivo de papel que genera un patrón colorimétrico.

bacterias resistentesEste método ha sido desarrollado por un equipo del área de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERINFEC), del Hospital Universitario Son Espases de Palma y del Instituto de Investigación Sanitaria Illes Balears (IdISBa).

El novedoso dispositivo reduce los tiempos necesarios para estas pruebas, que implican actualmente la realización de cultivos y pueden requerir más de 48 horas).

Según informan los desarrolladores, supone un avance que podría cambiar la forma en la que se prescriben los antibióticos en los hospitales. Ya que permitirá guiar con mayor seguridad la pauta de tratamiento inicial ante una infección. Lo que conseguiría minimizar el riesgo de resistencia del patógeno al antimicrobiano administrado. Los resultados han sido publicados en la revista Analytical Chemistry.

Administrar el antibiótico correcto y a la mayor brevedad

“Actualmente la detección de mecanismos de resistencia requiere seguir un proceso de 48 horas. De manera que el antibiótico se administra sin tener información específica sobre el patógeno causante”. Así lo explica Roberto de la Rica, investigador del CIBERINFEC, del Hospital Son Espases y del IdISBa, y uno de los coordinadores de este estudio.

Por ello, “reducir el tiempo de espera necesario para ajustar la terapia antimicrobiana en función de las necesidades del paciente es clave”.

Testado en infecciones del tracto urinario

El nuevo método de detección consiste en un trozo de papel impregnado con un polímero que atrapa las bacterias presentes en muestras de orina. Una vez hecho esto, las somete simultáneamente a seis combinaciones de antibióticos y seis experimentos paralelos de control.

Así, el multisensor genera una matriz de 12 manchas de color, en función de los mecanismos de resistencia prevalentes en la muestra. Estos resultados se cuantifican a través de un software. Lo que permite detectar de manera diferencial distintos patógenos productores de carbapenemasas y cefalosporinasas. Cepas capaces de escapar a la acción de antibióticos de última generación.

“Identificar todos estos mecanismos de resistencia rápidamente es fundamental para personalizar las terapias, y particularmente relevante en casos de sepsis”, subraya de la Rica. Además, como señala, es un método que tiene un coste económico bajo.

“La integración de teléfonos móviles e inteligencia artificial para evaluar el resultado de la prueba de manera rápida son los próximos pasos que seguir para integrar este sistema en el SNS”, concluye Antonio Oliver, jefe de grupo del CIBERINFEC e investigador del Hospital Son Espases e IdISBa.