Las cifras de incidencia, mortalidad y prevalencia del cáncer en los últimos cinco años son diferentes entre hombres y mujeres. Esto supone que existe una influencia del género en el cáncer.

A nivel mundial, en ambos sexos, el cáncer con mayor incidencia y mortalidad es el de pulmón. El de mayor prevalencia a cinco años es el de mama. En general, la supervivencia de las mujeres es superior a la de los hombres porque los tumores más frecuentes en ellas presentan mejores supervivencias.

En España, se estima que aproximadamente una de cada tres mujeres padecerá cáncer a lo largo de su vida. Afortunadamente, a pesar del aumento del número de pacientes diagnosticados, la mortalidad disminuye en la mayoría de tumores. Especialmente debido a los numerosos avances en el tratamiento y a las medidas de prevención y diagnóstico precoz.

SEOM y la influencia del género en el cáncer

En este contexto, SEOM cuenta con la Comisión Mujeres en Oncología, coordinada por Ruth Vera. “Fuimos una de las primeras sociedades científicas a nivel nacional que incorporó este grupo de trabajo”. Su objetivo inicial era evaluar el rol de la mujer y revisar su papel en la especialidad, en la misma línea de las sociedades de Oncología americana y europea ASCO y ESMO, recuerda.

Sin embargo, el contexto actual pide dar un paso más para abordar la influencia del género en el cáncer. “Ahora, queremos incorporar una segunda perspectiva: estudiar cómo influye el sexo y el género en el cáncer. Cada vez hay más literatura que evidencia que hay diferencias entre hombres y mujeres”.

Un ejemplo de ello son las expresiones de genes que están directamente implicados con el desarrollo de diferentes tumores. “Queremos empezar a trabajar para ver cómo abordar estas diferencias porque quizá, en un futuro, habrá que plantear investigación en función de las diferencias de género”.

Asimismo, con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) recuerda la importancia de la prevención primaria y secundaria en los diferentes tumores que afectan a la mujer ante el aumento del número de nuevos casos.

Se estima que hasta un 1/3 de las muertes por cáncer podrían ser evitables si se controlaran los siguientes factores de riesgo: tabaco (responsable del 33 por ciento de las muertes por cáncer), infecciones (sobre todo en países en vías de desarrollo), el alcohol, el sedentarismo y las dietas inadecuadas (consumo insuficiente de fruta y verdura).