La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) recuerda que el tabaquismo está muy presente en la sociedad española, donde el consumo del tabaco ha sido del 27,7% durante la pandemia de COVID-19, y que fumar conduce al padecimiento de formas de COVID-19 más grave. Ante esta situación, es hora “de acelerar la progresión hacia un mundo sin tabaco”. Así concluye la Carta al Director “El tabaquismo en la época de la COVID-19: llegó la hora de su extinción”, firmada por Raquel Solano y Paz Vaquero; y publicada en la revista Prevención del Tabaquismo, de SEPAR.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, SEPAR hace este llamamiento, ya que se trata de una fecha para concienciar sobre esta enfermedad adictiva y crónica. Este año, la OMS ha transformado la conmemoración en la campaña “Comprométete a dejarlo durante la COVID-19”, para ayudar a 100 millones de personas a dejar de fumar.

Carta al director

En la Carta al Director publicada en Prevención del Tabaquismo se apela a la implicación de los gobiernos. “Si los gobiernos actuaran con una porción del esfuerzo, del vigor y de las subvenciones monetarias que han llevado a cabo para controlar la COVID-19, se salvarían muchas vidas y se rebajaría la demanda y el uso de los recursos sanitarios”, denuncian sus autoras.

“Es fundamental ayudar a los más de 1.300 millones de fumadores que hay en el mundo, que son más vulnerables y también pueden estar en mayor riesgo de enfermar gravemente por COVID-19, a fin de disponer de los servicios asistenciales que pueden aumentar la probabilidad de éxito al dejar de fumar y acelerar la progresión hacia un mundo sin tabaco”, concluyen.

Fumar y COVID-19

“Aun habiendo una pandemia de COVID-19, enfermedad que ataca principalmente a los pulmones, hay personas que han empezado a fumar ahora, cuando fumar aumenta el riesgo de sufrir COVID-19 grave. Desde SEPAR invitamos a reflexionar a cada fumador para que tome conciencia del daño que el tabaquismo le causa a sí mismo y al conjunto de la sociedad. Ahora, más que nunca, es preciso que se planteen dejar de fumar y que pidan ayuda médica, si la necesitan. Los gobiernos tampoco pueden permanecer indiferentes a esta pandemia de tabaquismo y les pedimos que redoblen sus esfuerzos para la prevención y el tratamiento del tabaquismo, como se ha demostrado que es posible hacer con la COVID-19”, expone el Dr. Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR.

Tabaquismo en cifras

El consumo global de tabaco ha disminuido de forma general en el mundo en casi las dos últimas décadas. En España, una cuarta parte de los hombres son fumadores habituales, frente a casi un 18% de las mujeres, según datos recientes del Ministerio de Sanidad. Entre los fumadores españoles, el 22% de la población en España afirma fumar a diario, el 2% es fumador ocasional, mientras que el 25% se declara exfumador.

Respecto a los cambios en el patrón de consumo de tabaco durante la pandemia se pueden concretar las siguientes consideraciones: a) alrededor del 70% de españoles no fumaban ni antes de la pandemia ni durante la pandemia, b) el 2,6% de los que fumaban lo han dejado y c) alrededor del 1,2% han empezado a fumar en este periodo.

El porcentaje de personas que han aumentado el consumo de tabaco durante la pandemia se encuentra en torno al 5,7%, mientras que el porcentaje de personas que disminuyen el consumo de tabaco durante la pandemia asciende al 5,5%. Aunque no ha habido cambios con respecto al sexo, por tramos de edad se ha detectado que a medida que aumenta la edad, aumenta el porcentaje de no consumidores de tabaco.

“El consumo de tabaco es altamente perjudicial para la salud respiratoria y general de cualquier persona. Es muy preocupante que uno de cada cuatro españoles siga fumando y, aunque un 2,6% se hayan decidido a dejar de fumar durante la pandemia este dato es insuficiente y se pone en evidencia que queda un largo camino por recorrer para vencer este hábito tan nocivo”, afirma el Dr. Jiménez-Ruiz.

Consumo de cigarrillos electrónicos

En el caso de los cigarrillos electrónicos, la prevalencia de consumo de tabaco previa a la pandemia fue del 3,5% (4% en hombres y 3,1% en mujeres) y ha disminuido de manera estadísticamente significativa durante la pandemia de COVID-19. Así, durante la pandemia, fumaron cigarrillos electrónicos el 2,3% de la población (2,5% en hombres y 2,7% en mujeres), según la misma encuesta de OEDA.

Antes y durante la pandemia, el 95,7% de la población de 15 a 64 años no fumaba cigarrillos electrónicos, con un porcentaje similar entre hombres y mujeres. Un 2,4% había disminuido o abandonado este consumo durante la pandemia, y tan solo un 1% iniciaron a fumar cigarrillos electrónicos durante la pandemia, según datos de OEDA.