El debate sobre los cigarrillos electrónicos y los vapeadores vuelve a estar sobre la mesa después de que durante este verano, en Estados Unidos, se hayan diagnosticado 200 casos de una enfermedad respiratoria desconocida de origen no infeccioso. Todos los afectados son adultos jóvenes entre los 17 y los 38 años y el denominador común de todos ellos parece ser consumo de cigarrillos electrónicos.

Ante esta información, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) han querido emitir un comunicado para recordar su posición en contra de estos dispositivos. En palabras de Carlos A. Jiménez-Ruiz, presidente de SEPAR: “Desde 2013, nuestra Sociedad científica, que reúne a más de 4.000 profesionales de la salud respiratoria, se ha posicionado en contra de estos dispositivos en cuanto a que contienen sustancias toxicas y nocivas para la salud y no deben ser utilizados”.

Respecto a los casos de Estado Unidos, Jiménez- Ruiz agrega que “por el momento, no es posible saber si se trata de una misma enfermedad o de enfermedades distintas con síntomas similares, pero lo cierto es que ya ha provocado un muerto y que el tratamiento no es sencillo, en muchos casos ha sido necesario intubar a los afectados”.  En concreto, la sintomatología de los afectados responde a  tos, sensación de ahogo o dificultad para respirar y fatiga.

Más medidas por parte del Ministerio

En cuanto a la explicación del claro posicionamiento de SEPAR, los expertos insisten en que “los e-cigarrillos electrónicos no son inocuos. También van provistos de nicotina y otros compuestos que se inhalan al vapear y que pueden dañar la salud, sabemos que estas sustancias tóxicas pueden causar cáncer, bronquitis crónica e infecciones respiratorias”, en palabras de Jaime Signes-Costa, neumólogo y coordinador del Área de Tabaquismo de SEPAR. Igualmente, desde la sociedad insisten en que la evidencia científica existente respecto a los cigarrillos electrónicos hasta el momento no nos permite conocer cuáles serán sus efectos a medio o largo plazo, por lo que no se puede descartar que nuevos procesos patológicos como el que actualmente están sufriendo algunos vapeadores en Estados Unidos.

Es por ello que, en este mismo comunicado, SEPAR ha solicitado a las administraciones públicas un mayor control sobre la publicidad de los e-cigarrillos y dispositivos de vapeo, para limitar y controlar la publicidad de todos estos dispositivos electrónicos como sustitutivos del tabaco.