El cáncer de pulmón y bronquios es el más mortal en España. Actualmente supone el 19,4 por ciento de todas las muertes por cáncer en España. En este contexto, el estudio europeo NELSON, entre otros, halló una reducción del 26 por ciento de la mortalidad por cáncer de pulmón atribuible al cribado de cáncer de pulmón. Es por ello que desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica reclama que se aplique dicho cribado sin dilación.

Cabe recordar que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, anunció que se estaba estudiando la factibilidad de poner en práctica el cribado de cáncer de pulmón. Este cribado en los estudios mencionados se efectúa mediante una prueba de imagen. En concreto, se realiza la tomografía computarizada de baja dosis de radiación (TCBD), en pacientes de alto riesgo. El estudio norteamericano NSLT ya había demostrado una reducción global de la mortalidad directamente atribuible al cribado de cáncer de pulmón. En Europa, los estudios científicos llevados a cabo posteriormente confirman este resultado e incluso lo mejoran. Todo ello avala la aplicación del cribado de cáncer de pulmón en población europea y, por tanto, española.

La importancia del cribado de cáncer de pulmón

La mortalidad por cáncer de pulmón en Europa sigue aumentando, según datos del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) recabados de un reciente estudio de la European Society for Medical Oncology (ESMO). Según este estudio, la mortalidad ha bajado un 10 por ciento en hombres desde el año 2015, pero está aumentando de forma preocupante en mujeres.

Se espera que, al cerrar 2021, la tasa de mortalidad entre las mujeres haya pasado de ser 13,6 casos por cada 100.000 habitantes registrados en 2015 a los 14,5 por cada 100.000 habitantes en 2021. Es decir, que la mortalidad por cáncer de pulmón habrá aumentado un 6,5 por ciento entre las mujeres en poco más de un lustro, de 2015 a 2021. 

El principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón es el tabaquismo, aunque existen otras causas que pueden favorecer su desarrollo, como la exposición al radón siendo este el segundo factor de riesgo. En este sentido el cribado de cáncer de pulmón podría ser una herramienta eficaz para frenar el incesante aumento de la mortalidad.