La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) recomienda la puesta en marcha de programas piloto en cribado del cáncer de pulmón. Así lo recomendaba recientemente la comisión europea a todos sus países miembros, en el caso de fumadores y exfumadores importantes entre 50 y 75 años.

Existe evidencia científica de que el cribado de cáncer de pulmón mediante tomografía computarizada (TC) de baja dosis en fumadores y exfumadores importantes reduce la mortalidad por cáncer de pulmón. Igualmente, se han publicado numerosos estudios sobre el coste beneficio en otros países que demuestran que los programas piloto en cribado de cáncer de pulmón son rentables. En España hay un estudio que pone de manifiesto que es más económico el cribado que el tratamiento de la enfermedad diseminada.

En este sentido, el radiólogo es una pieza indispensable en el proceso multidisciplinar del cribado de cáncer de pulmón. Tienen un papel básico y fundamental porque todo el cribado se realiza mediante TC de baja dosis. Además, toda la detección y manejo de los nódulos pulmonares se basa en criterios radiológicos.

Programas piloto en cribado de cáncer de pulmón

En la actualidad, se está poniendo en marcha el proyecto CASAANDRA liderado por la SEPAR y avalado por múltiples sociedades científicas y agrupaciones de pacientes, entre ellas la SERAM. Se trata de un programa piloto multicéntrico (no poblacional) dirigido a sujetos de alto riesgo. De esta forma, incluye centros de referencia integrados en el sistema nacional de salud y centros de Atención Primaria vinculados a dichos centros de referencia.

Con este tipo de programas piloto en cribado de cáncer de pulmón, además del diagnóstico precoz del cáncer de pulmón y de ayudar a la deshabituación tabáquica, se pretende diagnosticar en la misma exploración de TC de baja dosis comorbilidades de alto impacto, como el enfisema, las enfermedades intersticiales y coronarias.

A este respecto aporta más información Marcelo Sánchez, jefe de sección radiología torácica servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Clinc de Barcelona. “Estos programas influirían a fumadores y exfumadores importantes de una determinada edad. En el proyecto Cassandra serían fumadores de 50-75 años con una dosis acumulada de tabaco de 20 paquetes/año y exfumadores de esta edad y dosis de tabaco con menos de 15 años de abstinencia tabáquica”, concluye.