El pasado 8 de abril se celebraba el examen para las plazas de Médico de Familia de la OPE convocada por el Servicio de Salud de Castilla- La Mancha (SESCAM). Durante el mismo, se observaron indicios de irregularidades, cuando el presidente del tribunal observó que una persona aspirante tenía “un patrón de repuestas anormal” superando en 23 puntos a la segunda persona con más calificación de la prueba en un examen de una “considerable dificultad”, lo que indujo a investigar la existencia de una filtración.

De esta forma, SESCAM ha procedido a presentar una denuncia ante la Fiscalía de Toledo para poner en conocimiento una posible filtración del examen de oposición, por si pudiera ser constitutivo de ilícito penal.

Para ello, el presidente del tribunal de este proceso ha elaborado un informe  de 11 páginas “con indicios de todo tipo”, que ha trasladado a la Fiscalía y a los servicios jurídico de la Administración, que ha abierto de manera paralela una investigación interna, “para recabar toda la información posible”.

Tal y como ha informado el director general de Recursos Humanos del SESCAM, Iñigo Cortázar, en una rueda de prensa, este incidente supone suspender  el procedimiento de acceso a esta especialidad dentro de la Oferta de Empleo Público convocada, al que se presentaron 924 aspirantes para 40 plazas de turno libre y 8 de promoción interna.

Una filtración externa

Asimismo, Cortázar ha querido remarcar que la filtración, de la que tiene constancia el SESCAM este martes 24 de abril, no procedería ni del tribunal de este proceso selectivo ni de la Dirección de Recursos Humanos, según los indicios recabados.

Cortázar ha precisado que se ha detectado esta irregularidad porque los mecanismos de control funcionan, y ha explicado algunos como que el contenido del examen debe ser conocido por el menor número de personas posible, se debe trabajar en entornos seguros informáticos sin conexión a Internet, con un protocolo de recogida de exámenes determinado en el que se trabaja con datos de manera anónima, para la persona que tenga esos datos no conozca a ninguno de los aspirantes.

El examen constaba de 100 preguntas y cinco preguntas de reserva, y se produjeron “impugnaciones” a las plantillas provisionales del mismo, y del estudio de esas respuestas se identificó ese patrón de datos “no normal”.

Por último, en cuanto al resto de especialidades, el director general de Recursos Humanos ha querido mandar un mensaje de tranquilidad a los opositores precisando que no hay sospechas de que esto haya podido suceder en otras especialidades de los exámenes realizados hasta la fecha.