“Preservar la confianza en los sistemas de vigilancia y control de enfermedades y de respuesta a las emergencias” es fundamental para controlar la pandemia por el Covid-19, según ha comunicado la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). Dicha entidad ha reclamado también “una evaluación rigurosa” y basada en datos de la expansión del coronavirus, así como “preservar la confianza en nuestro sistema de salud”.

La Sociedad que preside Josefa Cantero ha mencionado “la gran incertidumbre” que suponer tomar decisiones, como se observa en la literatura científica, y estas medidas se revisan a medida que cambia el contexto. “Las autoridades sanitarias, asesoradas por científicos y otros especialistas, eligen entre varias opciones con información parcial, e intentan conciliar opciones contradictorias, sin tener una seguridad absoluta sobre sus efectos”.

Los expertos en Salud Pública han indicado que las medidas adoptadas responden a las peculiaridades de un sistema sanitario descentralizado. En cualquier caso, este sistema dispone de “mecanismos para garantizar la unidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud. El estado de alarma no impide que las comunidades autónomas sigan ejerciendo sus competencias en la gestión de la Sanidad”.

SESPAS ha recordado que “existen espacios comunes para el encuentro, el debate y la toma de decisiones”. El Gobierno central y los autonómicos disponen de consejos asesores o de interacción con personalidades relevantes de la Sanidad, con las sociedades científicas y los colegios profesionales. “Organizaciones como la nuestra, cada vez que han creído oportuno abordar un tema de interés, se han dirigido al ministro o consejero implicado y a menudo han obtenido respuesta”, han señalado en un comunicado.

Por ello, continúa el escrito, “a los miembros de la Junta de SESPAS nos ha causado cierta perplejidad la reciente aparición de un manifiesto emplazando a adoptar medidas de confinamiento extremas al que se adhieren investigadores de disciplinas diversas a título personal”. En este manifiesto, basado en unas modelizaciones que ocultan los amplios intervalos de confianza de las predicciones que presentan, “podrían mezclarse posicionamientos sobre la epidemia con aspectos como el posicionamiento político público de algunos de sus promotores”.

Sin discusión en los foros profesionales

En la situación actual, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria considera que no es prudente utilizar “este tipo de estrategias como método para influir en las políticas de control de la epidemia”. “No nos parece apropiado trasladar directamente a los medios de comunicación y a redes sociales como Twitter opiniones de ‘expertos’ que no han tenido espacio de discusión y contraste en los foros profesionales”.

Estas actuaciones “pueden agravar la alarma social” y contribuir “a reducir la confianza de la población en el sistema de vigilancia epidemiológica y en el SNS”, ha indicado SESPAS, que prefiere realizar una “evaluación rigurosa de la epidemia y de las medidas de prevención”. “Deseamos que se vuelva al debate basado en datos y que permita contrastar interpretaciones diversas en las revistas y foros profesionales y científicos”, ha concluido.

Las sociedades científicas también se han pronunciado en contra de determinadas medidas adoptadas por el Ministerio de Sanidad, especialmente respecto al uso del material de protección y a medidas relacionadas con la gestión de recursos humanos.