Sexo y género influyen en el abordaje del paciente oncológico. Y lo hacen tanto en la respuesta al tratamiento como en las toxicidades, lo que influye en su pronóstico. Si se quiere avanzar en la Medicina Personalizada y de Precisión, en el tratamiento individualizado, hay que considerar las diferencias genéticas, epigenéticas y hormonales, además de los condicionantes sociales. Esta ha sido una de las ideas que se han abordado en el XIV Seminario de Periodistas “Curar y cuidar en Oncología”, organizado por la SEOM Y MSD, y que se ha centrado en “Diversidad y cáncer”.

“La Medicina de Precisión ha revolucionado y está cambiando la forma que tenemos de tratar e investigar el cáncer, pero no podemos avanzar sin entender la necesidad de incorporar una perspectiva de diversidad. El sexo y el género influyen y condicionan no sólo la aparición, el desarrollo y el tratamiento de la enfermedad sino también la exposición a factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, por lo que es muy importante tener en cuenta estas diferencias, adaptando las estrategias para la prevención y el cribado del cáncer”, ha manifestado Enriqueta Felip, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica.

En el encuentro se ha destacado que la incidencia de cáncer es mayor en el varón. Además, el riesgo de morir por un tumor es del doble en los hombres.

Cáncer de pulmón

En el caso concreto del cáncer de pulmón, Rosario García-Campelo, jefa de Oncología Médica del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), ha destacado que la mortalidad por este tipo de tumores en mujeres está creciendo. Y este incremento, probablemente, convierta a este tipo de cáncer en la principal causa de muerte por patología oncológica en la población femenina en 2025.

Para abordar este problema ha recordado los tres caminos de actuación, que son prevención, diagnóstico precoz y tratamiento. Con respecto a los factores de riesgo evitables ha hablado de la causa principal: el tabaquismo; y se ha referido a un charla magistral de la Dra. Felip en ESMO, en la cual se destacaba que las mujeres tienen un elevado riesgo de desarrollar cáncer de pulmón con menor exposición tabáquica.

Cribado en cáncer de pulmón

En cuanto al diagnóstico precoz, aunque ha recordado que el screening en cáncer de pulmón no está implementado en España, en el caso de las mujeres, por ser menores consumidoras de tabaco y porque desarrollan el tumor en una edad más precoz, tienen hasta seis veces menos probabilidad de ser incluidas en dichas campañas de cribado; lo que “va a repercutir en las posibilidades terapéuticas y de curación”.

La Dra. García-Campelo ha señado que en España el cáncer de pulmón en la población femenina se diagnostica a una edad más precoz, en una fase más avanzada y con una histología más prevalente de adenocarcinoma.

La experta ha incidido en que las alteraciones genéticas potencialmente tratables son más frecuentes en población femenina con poca o nula exposición al hábito tabáquico; recordando que en la actualidad existe un listado de dianas terapéuticas que pueden ser abordadas de una manera específica, “lo que duplica o triplica el resulta con respecto al tratamiento convencional”.

Toxicidad del tratamiento

Otro de los problemas puesto sobre la mesa fue el de las toxicidades. “Es cierto que las mujeres tienen mayor toxicidad a inmunoterapia, quimioterapia y a dianas terapéuticas”. Y es por múltiples factores, como que el uso de una dosis fija no tiene en cuenta el peso o la forma en la que las mujeres reportan dicha toxicidad.

Al hilo de esto, la oncóloga comentaba la importancia de hacer estudios en calidad de vida que incluyan la variable del género, ya que la forma de reportar o sentir la enfermedad difiere en varones y féminas.

Inmunoterapia y cáncer

Durante el encuentro, el Dr. Oscar Juan Vidal, del Hospital Universitario y Politécnico de Valencia, ha destacado el papel del sistema inmunitario en el tratamiento del cáncer y en la respuesta al mismo; señalado que las mujeres lo tienen más potente, con una respuesta inmune más vigorosa. Factores como la composición anatómica, la diferente farmacocinética y farmacodinámica, y la biología tumoral se pusieron también sobre la mesa. Incidiendo en el papel de las hormonas, en el caso de los estrógenos que potencian la inmunidad, y de los cromosoma sexuales.

El experto se refirió también al microambiente tumoral. Más inflamatorio en la mujer, lo que permitiría controlar mejor los tumores. Y también a la carga mutacional, señalando que donde más aparecen mutaciones es en el melanoma y cáncer pulmón, que, precisamente, son tumores donde es más eficaz la inmunoterapia. “En aquellos pacientes con alta carga mutacional, la inmunoterapia es más eficaz -ha dicho- y lo que sucede es que en las mujeres es menor. Por tanto, este perfil biológico sería uno de los condicionantes para una respuesta más baja”.

Con respecto a otros factores externos, señalaba la importancia la microbiota. En la mujer sujeta a dieta, cambios hormonales o toma de anticonceptivos, entre otros,  que pueden alterarla, y modificar la respuesta al tratamiento.

Eficacia de la inmunoterapia en hombres y mujeres y efectos adversos

La inmunoterapia es eficaz en todos los pacientes, señalaba el Dr. Vidal, pero el beneficio que se obtiene en la mujer parece menor en el cáncer metastásico, mientras que en el caso de estadios precoces y en tratamiento neoadyuvante este beneficio se podría invertir, favoreciendo a la población femenina.

El experto se refirió también a los efectos adversos, que en caso de la inmunoterapia son más frecuentes en la mujer, sobre todo en la edad premenopáusica. “Los efectos adversos mayores en mujeres se observan también con la quimioterapia y los tratamientos dirigidos, aunque con la inmunoterapia son más y más graves”, ha dicho.

Así, y en opinión del Dr. Vidal, “las diferencias de sexo y género influyen en el resultado de estos tratamientos. Las propias características biológicas de la mujer hacen que sus tumores muestren un perfil inmunogénico diferente y le confieren mayor resistencia a la inmunoterapia con los fármacos actuales”. Pero todo esto afecta también a otras terapias como la cirugía, la radioterapia, las vacunas o la terapia celular.

Infrarrepresentación en ensayos clínicos

Además destacó que los ensayos clínicos solo incluyen un tercio de mujeres, por lo que se plantea la necesidad de una investigación en la que se tenga más en cuenta estas características, con mayor representación de población femenina, que está infrarrepresentada. Algo en lo que también incidieron todos los ponentes de la jornada.

La Dra. Virginia Arrazubi, del Hospital Universitario de Navarra, insistía en que el sexo y el género influyen en la epidemiología y biología del cáncer esofagogástrico, teniendo un impacto además tanto en la efectividad como en la toxicidad de los tratamientos, como se ponía de manifiesto a lo largo de la reunión.

Cáncer esofagogástrico

Según los datos a partir del registro Agamenón, este tumor afecta al 71 por ciento de hombres y la proporción no cambia a lo largo del tiempo. Sin embargo, se observa tumores de peor pronóstico en las mujeres, planteando hipótesis de trabajo la hilo de la mortalidad similar en ambos grupos en cuanto al impacto de los factores pronóstico conocidos, los beneficios de los tratamientos o el impacto de los factores condicionantes.

La Dra. Arrazubi recordó que farmacocinética y farmacodinámica es diferente en mujeres y hombres. “El fármaco se absorbe, distribuye y se excreta de manera diferente”, apuntó.

En su opinión, “es necesario investigar más sobre esta influencia de sexo y género y de esta forma generar nuevo conocimiento que nos permita un mejor abordaje de la prevención, cribado, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad”.