"Síndrome metabólico y riesgo cardiovascular" es el título que se ha escogido este año para una de las reuniones científicas clásicas que se celebran en nuestro país entorno a las enfermedades metabólicas. El encuentro que anualmente celebra el Hospital Clínico Universitario San Carlos de Madrid, y que organiza el profesor Manuel Serrano Ríos, catedrático de Medicina Interna de la Universidad Complutense, ha tenido este año un objetivo claro: concienciar a la sociedad sobre la estrecha relación que existe entre diabetes y enfermedad cardiovascular, y revisar las actuales guías de abordaje de la diabetes, con objeto de introducir cambios encaminados a actuar precozmente sobre esta enfermedad metabólica.

En este sentido, las principales aportaciones han provenido del Dr. Ramón Gomis, jefe de la Unidad de Endocrinología y Diabetes del Hospital Clínic de Barcelona. Este experto destacó los resultados obtenidos recientemente en el "Acarbosa: Estudio STOP-NIDDM (Study to Prevent Non-Insulin-Dependent Diabetes Mellitus)", y que revelan la importante prevención de enfermedades cardiovasculares que se consigue con una intervención farmacológica en sujetos que aún no han desarrollado diabetes (presentaban intolerancia a la glucosa).

En su ponencia, incluida en la sesión "Diabetes mellitus tipo 2. Resistencia a la insulina y riesgo cardiovascular", presentó las claves del proyecto, así como las primeras conclusiones que resuelven importantes incógnitas en el manejo de la diabetes y sus complicaciones cardiovasculares.

El estudio, calificado como "espectacular" por uno de los profesionales asistentes, demuestra que la intervención farmacológica en sujetos con intolerancia a la glucosa (ITG) reduce significativamente el riesgo cardiovascular. "Las evidencias extraídas certifican los beneficios que se derivan de una terapia precoz y agresiva de la intolerancia a la glucosa (estadio previo al desarrollo de diabetes mellitus y que hasta ahora no se solía tratar)", afirmó el doctor Ramón Gomis.

El estudio pone de manifiesto que el uso de un Acarbosa (fármaco comercializado por Bayer con el nombre de Glucobay) en sujetos con ITG no sólo reduce la progresión a diabetes (en un 36%) y aumenta el retorno a una situación de tolerancia normal a la glucosa (en un 29,5% de los casos), sino que además disminuye significativamente el riesgo aumentado que tenían estas personas de sufrir complicaciones cardiovasculares, tales como hipertensión o infarto de miocardio.