E.P.- Un patrón recién descubierto en la química del cerebro puede ayudar a explicar por qué las personas se involucran en el juego y en otros comportamientos de riesgo, según un reciente estudio publicado en la última edición de la revista Science.

En un estudio dirigido por científicos de la Universidad de Friburgo (Suiza) y de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), se entrenaron monos para que esperaran una recompensa después de una señal, de forma similar a los famosos perros de Paulov.

En los experimentos clásicos, las neuronas cerebrales liberaron una mayor cantidad de dopamina, en anticipación al premio. Sin embargo, el grupo de investigadores añadió un elemento de incertidumbre en los experimentos, de forma que los monos no siempre recibían el premio que esperaban.

Sorprendentemente, los investigadores observaron que algunas neuronas liberaban más dopamina cuando la recompensa se hacía más incierta. Según ellos, este patrón estimula la atención y el aprendizaje ante la incertidumbre.

Mientras que el riesgo en el casino, o en laboratorio puede resultar en un escaso beneficio, en la naturaleza ayuda a los animales a reconocer claves que derivan en recompensas, concluyen los autores.