Novo Nordisk y Abbott han presentado un nuevo dispositivo inteligente o smartpen para ayudar en el control de la diabetes al optimizar la medición de las glucemias y la dosificación de la insulina. Se trata, en concreto, de la integración del sistema de monitorización flash de glucosa de Abbott y las plumas de insulina inteligentes NovoPen 6 y NovoPen Echo Plus de Novo Nordisk.

Con esta integración, las personas con diabetes insulinodependientes pueden disponer de la información necesaria para el control de su glucosa en la aplicación FreeStyle LibreLink. La app, disponible para iOS y Android, permite acceder a un informe en el que se detallan los niveles de glucosa y las tendencias y dosis de insulina, permitiendo la toma de decisiones compartidas.

Control glucémico

Tal y como ha explicado en la presentación el doctor Javier Ampudia, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Valencia: "en los pacientes con diabetes, el control glucémico es muy importante, pues el mal control se asocia a mayores complicaciones crónicas". Este mal control glucémico responde a múltiples causas como "el uso de tratamientos inadecuados, la falta de ajuste de las dosis de insulina, la inequidad en el acceso a la tecnologías aplicadas a la diabetes, una educación terapéutica deficiente en algunos casos, la omisión de las dosis de insulina, las conductas erráticas en la administración de insulina y/o la falta de seguimiento adecuado".

Ampudia también ha puesto en valor el papel de España en control glucémico, dejando de lado el derrotismo y asegurando que en España "estamos mejor que en Reino Unido o Alemania. Hemos mejorado la atención a los pacientes, la calidad de las insulinas y la administración de estas, entre otras cosas. Pero aún puede mejorarse el control glucémico de las personas con diabetes y aún más, si cabe, en los pacientes en tratamiento con insulina".

Precisamente este tipo de soluciones digitales resultan "muy beneficiosas" para las personas con diabetes, añade Juan Francisco Perán, presidente de la Federación Española de Diabetes (FEDE), "ya que, al favorecer un mayor conocimiento de su estado de salud, contribuyen también a la mejora de su calidad de vida a nivel general".

Campañas de divulgación

De hecho, si bien es cierto, según los expertos, que hay un cambio importantísimo con la aparición de los avances tecnológicos, "hay que distinguir entre los pacientes con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. A los de tipo 1 les ha ayudado a empoderarse, pero aún hay muchas carencias en los pacientes con diabetes tipo 2, que son los grandes olvidados. Atención Primaria no tiene el tiempo necesario que debe dedicar a estos pacientes", lamenta Perán, recordando que muchas complicaciones se podrían evitar fomentando hábitos de vida saludables. Por eso desde FEDE reivindican más avances a la Administración pública e insisten en la necesidad de llevar a cabo campañas de divulgación para que los pacientes tengan a su alcance los avances tecnológicos.

Perán está convencido de que la colaboración entre dos grandes empresas como Novo Nordisk y Abbott ha sido un gran acierto. "Consideró que el smartpen cumplirá necesidades hasta ahora no cubiertas para los pacientes y conllevará seguridad. Aportará información al paciente para autogestionar su diabetes".

Dispositivo con visor de pantalla

En concreto, este nuevo dispositivo cuenta con un visor de pantalla de registro de dosis, y la información almacenada en las plumas se puede transferir a la aplicación mediante un escaneo. De esta forma y de un vistazo al historial, se puede comprobar cuándo y cuánta insulina se ha administrado el paciente hasta un total de 800 inyecciones.

Además, el sistema discrimina entre las dosis reales y las efectuadas para la comprobación del flujo de insulina, que busca eliminar posibles burbujas de aire antes de la administración. Esta información, junto con la de los niveles de glucosa, se puede compartir con los profesionales sanitarios para un mejor seguimiento de la enfermedad.

Ampudia destaca que "el sensor permite ver tendencias en un futuro próximo, lo que es importantísimo ya que permite ‘semaforizar’ consultas en lugar de ir con una cadencia estándar e ir cada cierto tiempo a ver el endocrino o a la educadora". Y es que tal y como señala José María Barranco, director de Acceso al Mercado y Ventas de Abbott en España, "aquí han intervenido muchas personas para conseguir un mismo objetivo, mejorar la vida del paciente. Por nuestra parte ha supuesto un hito increíble porque el sensor es muy pequeño, sencillo de usar y muy seguro. Se pone en el brazo y transmite los datos al móvil minuto a minuto, sustituyendo al pinchazo en el dedo".

Educación diabetológica

Se consigue así un resultado "que hace 10 años era impensable y ahora pone un grano de arena en la mejora de las expectativas", reconoce Barranco. “No solo ha venido a aportar esa mejora en la calidad de vida y en el control, sino que ha facilitado la educación diabetológica”.

Un punto clave para que todo funcione como debe, ya que según los especialistas es fundamental que cualquier avance tecnológico vaya de la mano de una correcta educación diabetológica, y con la nueva pluma parece que eso se consigue: los datos arrojan una tendencia que puede transmitirse a las personas con diabetes “de manera sencilla”.

La educación diabetológica del paciente juega, en efecto, un papel esencial en la mejora del control glucémico y la adherencia al tratamiento. Semejante volumen de datos debe ir acompañado de una educación diabetológica adecuada porque "el paciente necesita saber cuándo intervenir y cuándo no”, explica Ruth Gaspar, enfermera educadora en diabetes del Hospital Universitario La Paz de Madrid. "Y es que la carga que implica la diabetes y su cronicidad es muy dura; es muy fácil errar. Por eso toda ayuda externa es maravillosa y fundamental para el correcto funcionamiento del tratamiento. Cuando existe una buena adherencia y un buen manejo de la diabetes, la persona consigue vivir con su diabetes y no para su diabetes. La diferencia es más que importante".

Por su parte, el doctor Francisco Pajuelo, director médico de Novo Nordisk, señala que "es un hecho muy importante el llegar a un entendimiento con Abbott, especialmente en el centenario de la compañía, y cubrir esa pata que podía faltar". Se resuelve así la eterna pregunta de los profesionales a los pacientes que tanta angustia genera a estos últimos: ¿Cuál es el tratamiento y cuándo y a qué dosis se ha administrado? Ya no habrá que tirar de memoria o de cuaderno porque todo queda recogido. De hecho, "la consulta se vuelve mucho más dinámica, incluso se le puede decir al paciente qué debe corregir", asegura Barranco.

A día de hoy, en España unas 5000 personas ya cuentan con el dispositivo, que está financiado por el SNS y con una durabilidad de cinco años. "Da tranquilidad al paciente, a los familiares y da una visión completa al personal sanitario para que pueda tomar la determinación terapéutica que más ayude al paciente", concluye.