C.N.Madrid .- A pesar de los múltiples encuentros mantenidos entre la responsable de Sanidad del PSOE, Consuelo Rumí y la ministra de Sanidad, Ana Pastor y de las numerosas ocasiones en que ésta ha expuesto el objetivo del proyecto de Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), el Grupo parlamentario socialista sigue sin tener claro cuál va a ser su decisión final sobre el proyecto, y de ahí que siga esperando a agotar el plazo para la presentación de sus enmiendas. Un plazo, que de nuevo, seha ampliado hasta el viernes próximo.

Este martes, en una reunión con los periodistas, al término de la intervencón de Ana Pastor ante la Comisión General de las Comunidades Autónomas en el Senado, Consuelo Rumí, insistido sobre la posición de su grupo y, sobre todo, sobre la inconcreción en que se mueve la ministra, de la que asegura preocuparle más de lo que no dice que lo dice. La parlamentaria socialista, que insiste sobre la postura de generosidad de su partido en ente tema, no ha dudado en señalar que la voluntad de diálogo de la ministra sólo se expresa en la tribuna de oradores y ha insinuado de que puede ser calificada como de " ministra trampa", de mantener su decisión de incrementar las prestaciones sin que, paralelamente, se lleve a cabo la dotación presupuestaria para hacerlas frente.

Según Rumí, el PSOE considera irrenunciable que la Ley respete el modelo descentralizado; que el fondo de cohesión cumpla con el objetivo para el que fue creado, que no tiene que ver con las nuevas prestaciones; que se reafirme la naturaleza pública del SNS, para lo que debe mantenerse el aseguramiento público universal, reservando a la Sanidad privada el papel de complementaria que se le reconoce actualmente y no en competencia con el sistema público.

Asimismo, reclamó una mayor financiación para la Sanidad y comentó que, si no cambiaba el discurso en este punto, la ministra coloca una trampa a las Comunidades Autónomas, pues no podrán hacer frente a las nuevas prestaciones que fije el Estado si no se las dota económicamente, pues tal posibilidad no se contempló cuando se producjo el traspaso de las competencias. Lo propio es que, cada nueva prestación, cuente con una memoria sobre su necesidad así como otra sobre los fondos para hacerla frente. De no ser así, Rumí comentó " que se ponía en riesgo la viabilidad del sistema".