Redacción, Valladolid.- La mayoría de los médicos que finalizan la especialidad de Medicina de Familia en junio suelen abandonar la Comunidad en busca de un trabajo estable que no suelen encontrar en Castilla y León. La falta de previsión del Servicio Asistencial de Castilla y León (Sacyl) y la inexistencia de un baremo que determine de forma justa y de acuerdo a la legalidad vigente el acceso a un puesto de trabajo dentro del sistema regional de Salud, transcurridos dos años desde las transferencias, explican en parte, la detectada escasez de médicos de familia para realizar las sustituciones en los centros de salud durante la época estival, según ha señalado la presidenta de la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (SCLMFyC), Verónica Casado Vicente.

La presidenta de la SCLMFyC cree además que la falta de tiempo en las consultas, la sobrecarga asistencial y la heterogeneidad en la organización del sistema, así como la escasez de médicos para realizar las sustituciones del verano y la necesidad de acumulación de dos cupos de pacientes para un solo médico durante los meses estivales son síntomas de que Sacyl "no se toma en serio la reestructuración de la Atención Primaria, a pesar de que lleva años anunciándola, lo que a corto plazo trae la desmotivación de los médicos y a la larga, tendrá como consecuencia la desorganización del sistema de salud por la ausencia de una auténtica planificación".

Una situación que se verá agravada, según explica la doctora Casado, con la emigración de decenas de especialistas que han sido formados en Castilla y León, pero que se ven forzados a buscar trabajo en otras comunidades o incluso en el extranjero. En este sentido, la doctora Casado apunta que "es un hecho que todos los años desde Castilla- La Mancha, Madrid, Murcia, Canarias, Valencia y de países como Suecia, Reino Unido y Francia nos llaman para solicitar especialistas de la región, porque la formación de nuestros médicos de familia es una de las más valoradas en nuestro país y en los países de nuestro entorno".

Añade la doctora Casado,"es lamentable que la Junta de Castilla y León invierta cada año 12 millones de euros en formar a residentes de la especialidad de Medicina de Familia que luego no revierten en la salud de los castellanoleoneses, cuando además es evidente que son necesarios". En este sentido, la presidenta de la SCLMFyC se pregunta cómo se planifica un sistema sanitario que permite que los médicos de familia jóvenes y bien formados se vean obligados a emigrar mientras que durante el verano hay falta de médicos para cubrir las sustituciones.