Antonio Morente, Sevilla.-Una buena iniciativa cuya ejecución real puede ayudar a salvar muchas vidas. Así define el presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), José María Cruz, el Plan Integral de Cardiopatía Isquémica (PICI), presentado en Sevilla, por la ministra Ana Pastor y que ahora debe pasar por su fase más importante, la de la aplicación práctica, algo que se confía en llevar a buen puerto dado el interés que han mostrado todas las comunidades autónomas durante su elaboración, tal y como demuestra que fue aprobado en el Consejo Interterritorial de Salud.

"Acogemos el Plan con mucha esperanza, porque en él están todas las partes implicadas", aunque para el doctor Cruz lo más importante es que de su elaboración se han encargado los gobiernos autonómicos y los propios profesionales, ya que el Ejecutivo central se centró en promover este proyecto. "Es un estudio ampliamente consensuado en el que se establecen los criterios básicos" para todo tipo de actuaciones, desde las más sencillas hasta la investigación más avanzada.

Este Plan va a permitir "disminuir de forma clara la incidencia de la enfermedad, mejorar la asistencia, homogeneizar los criterios de actuación y coordinar la investigación en cardiología". "Creo sinceramente en este Plan, que a los profesionales nos va a ayudar a hacer mejor nuestro trabajo" para lograr el objetivo final, que no es otro que el de "salvar vidas".

La presentación del PICI tiene como escenario el Congreso de la SEC, un foro que cuenta además con la importante novedad de que por primera vez se ha diseñado "un congreso dentro del congreso" específico para Atención Primaria. Esta iniciativa responde a la necesidad de "comunicarnos mejor para lograr el "continuum" asistencial que requiere el paciente", con una correcta coordinación entre los niveles de Primaria y Especializada que permita lograr un "concepto integrador" de estas enfermedades.

En cuanto a las patologías abordadas en este Congreso de la SEC, una de las cuestiones que más preocupa en la actualidad es la creciente incidencia de la cardiopatía isquémica en mujeres, un aumento de las cifras que empeora "por el tópico de que la enfermedad coronaria es cosa de hombres", cuando los datos demuestran que ya se ha convertido en la primera causa de mortalidad femenina a partir de la menopausia. Frente a esta situación, "las mujeres llegan más tarde que los hombres a las urgencias porque dudan mucho tiempo", y es que no suelen achacar el dolor a un problema coronario y lo identifican antes con cuestiones como una indigestión o incluso un problema de cervicales.

Precisamente por ello, uno de los objetivos que se ha marcado la SEC es "informar mejor a la población de los síntomas" para que sepan identificarlos, una cuestión importante si se tiene en cuenta que durante este año 70.000 personas sufrirán en España un infarto, de las que morirán entre 25.000 y 30.000 antes de llegar al hospital. En general, estos problemas "están creciendo en España y seguirán creciendo en los próximos años", ayudados también por el incremento en la edad media de la ciudadanía, y es que esta enfermedad es muy prevalente entre la población anciana, como demuestra que la sufre el 20% de las personas que tienen más de 65 años.

El doctor Cruz recuerda que la situación no es todavía tan grave como la que se sufre en otros países (en Suecia, por ejemplo, la incidencia es cuatro veces superior), pero considera que por eso mismo es ahora cuando hay que intentar controlar estos problemas, de ahí la importancia del Plan Integral de Cardiopatía Isquémica. En este sentido, señala también que si hubiese una reducción importante del número de fumadores y si la población adquiriese unos hábitos de vida más saludables la mortalidad por enfermedad coronaria podría reducirse entre un 10 y un 30 por ciento.