E.P., Santiago de Compostela.- La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) desarrolla desde hace más de un año un amplio estudio cuyo objetivo es averiguar si el fuel del Prestige causó daños en la salud respiratoria de pescadores gallegos que estuvieron expuestos directamente al chapapote. La investigación, que estará concluida en un año y medio, cuenta con una ayuda de 422.000 euros del Fondo de Investigaciones Sanitarias, dependiente del Ministerio de Sanidad.

El estudio está coordinado por los comités científicos de la Separ, presidido por Joan Barberá, del Clínic de Barcelona, y por el Centro Respira de Investigación, dirigido por Francisco Pozo, del Hospital Doce de Octubre de Madrid. En los trabajos participan también varios hospitales gallegos, coordinados por el jefe de Neumología del Juan Canalejo de La Coruña, Héctor Verea, según informó en un comunicado la Separ, que también indica que los pescadores gallegos requeridos están cooperando "de muy buen grado" con los especialistas.

Estudio previo de la USC

Cabe recordar que el pasado mes de abril fue presentado un estudio epidemiológico de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) en el que se concluía que la exposición al fuel derramado por el Prestige no implicó riesgo para la salud de las personas que participaron en las tareas de limpieza en el litoral gallego.

Durante aquella presentación, el catedrático Juan Jesús Gestal explicó que los valores de los diferentes componentes del hidrocarburo presentes en el organismo de quienes limpiaron las playas se encontraban en todos los casos por debajo de los límites de riesgo establecidos por los organismos sanitarios correspondientes.

El estudio, cuyo coste ascendió a algo más de 460.000 euros, incluyó análisis de los elementos potencialmente peligrosos del fuel. Así, se emplearon detectores ambientales que portaban los limpiadores para medir la exposición a los llamados Compuestos Orgánicos Volátiles (COV); y también se analizó la orina para saber si hubo exposición a los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAP), así como la sangre para conocer la concentración de metales pesados.