Redacción, Madrid.- La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha presentado el "Documento de consenso sobre Condroprotección" que establece por primera vez las bases sobre su eficacia de en la prevención y el tratamiento de la artrosis. En este texto, que ha sido presentado por el coordinador del Comité de Asuntos Científicos de la citada entidad científica, el doctor Francisco Blanco, entre otros altos cargos de la Sociedad, se señala que la artrosis es la patología reumática más frecuente, llegando a suponer hasta el 43 por ciento entre todas las enfermedades reumáticas, y que representa la segunda causa de incapacidad permanente, después de las enfermedades cardiovasculares.

Este documento de consenso, cuyo texto incluímos íntegro, ha sido realizado por un grupo de reumatólogos, traumatólogos y farmacólogos y aúna criterios para establecer una definición clara de la condroprotección, siendo este concepto novedoso dentro de la comunidad científica española. Según estos expertos, la condroprotección es "el conjunto de acciones dirigidas a tratar de manera efectiva la patología artrósica y sobre los condroprotectores como fármacos utilizados en el tratamiento de dicha patología".

Así, las sustancias consideradas eficaces en el tratamiento de la artrosis pueden clasificarse en sustancias de acción exclusivamente sintomática,(rápida o lenta), y sustancias de acción modificadora del curso de la enfermedad. Son precisamete éstos últimos compuestos los denominados genéricamente agentes condroprotectores, clasificados y denominado en la literatura científica anglosajona structure disease modifying osteoarthritis drug (S/DMOAD) o tan sólo structure-modifying que son capaces de prevenir, retrasar, estabilizar, reparar y/o revertir las lesiones del cartílago y el hueso subcondral.

Los pacientes susceptibles de recibir este tratamiento farmacológico, continúan los expertos de la SER en su texto "son aquellos a quienes ya se les ha diagnosticado la enfermedad como forma complementaria del tratamiento de los síntomas" de la artrosis y como prevención, "a todos aquellos que tienen factores de riesgo de padecerla" , según indican.

También en este documento de consenso, los expertos de la SER clasifican los factores de riesgo de la artrosis entre aquellos que influyen en la incidencia de la enfermedad y entre los que se encuentran asociados a la progresión de la misma, una vez producida. Asimismo recuerdan que entre dichos factores existen unos que no son modificables entre los que se encuentran los genéticos, el sexo y la edad y otros que sí tienen un carácter modificable, que se puede cambiar por los hábitos de vida, como son la obesidad, la ocupación y actividad laboral,la práctica de deporte profesional, o el consumo de tabaco.