Sociedades científicas y asociaciones de pacientes han presentado el ‘Informe de la situación de la hipercolesterolemia y otros factores de riesgo en pacientes con alto y muy alto riesgo vascular en España’, elaborado con la colaboración de la compañía farmacéutica Amgen. Con motivo del Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular, la presidenta de Cardioalianza, Maite San Saturnino, ha presentado los resultados preliminares de la primera fase del proyecto.

La encuesta procede de una muestra de 364 pacientes (37 % mujeres) con enfermedad vascular. La edad media de los pacientes es de 66 años, y fueron diagnosticados con un promedio de 57 años de cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular y/o enfermedad arterial periférica. Los primeros resultados indican que el 53 por ciento de los pacientes con alto riesgo vascular asegura desconocer la influencia que el colesterol ejerce sobre la enfermedad vascular. El 50 por ciento dice que no ha buscado ni ha solicitado información relacionada con su patología, tratamiento, síntomas, etc. Los pacientes que sí se informan recurren a su médico, el 30 por ciento, mientras que un 27,5 por ciento acude a internet.

Ante estos datos, Manuel Abeytua, presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha comentado: “La cultura de nuestra sociedad respecto al colesterol está avanzando, por eso los resultados de esta encuesta me parecen preocupantes. La LDL-colesterol es fundamental para que se desarrolle la aterosclerosis, y es lo que debemos controlar”.

Respecto a otros factores de riesgo, ha indicado que “el tabaco es una adicción, y muchos pacientes dejan de fumar inmediatamente después de sufrir un infarto agudo de miocardio, pero, según un estudio reciente, el 51 por ciento de esos pacientes vuelve a fumar. La recidiva es muy frecuente, y ahí es donde debemos incidir”.

Por su lado, María Alonso de Leciñana, coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN), también ha insistido en que “es importante bajar las cifras de LDL por debajo de 70”. “El tratamiento para el colesterol ayuda a reducir el número de accidentes cerebro y cardiovasculares, incluso en pacientes con cifras de colesterol no elevadas. El LDL multiplica el riesgo cuando se asocia a otros factores como la hipertensión, el tabaquismo, etc.”.

Amplio margen de mejora

Asimismo, Carlos Guijarro, miembro del Comité Científico del Grupo de Prevención Secundaria de la Sociedad Española de Aterosclerosis (SEA), ha mostrado su preocupación por “no alcanzar los objetivos terapéuticos razonables en la mayoría de los casos”, y ha comentado que hay “un amplio margen de mejora gracias a la existencia de una serie de medicamentos eficaces, baratos y seguros”. “Los médicos diseñamos la mejor opción para nuestros pacientes, pero todavía tenemos un amplio camino que recorrer. Todos los factores de riesgo son preocupantes, especialmente el tabaquismo y las dislipemias”.

En su intervención, Juan Carlos Obaya, miembro del Grupo de Enfermedades Cardiovasculares de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), también ha hablado del “fracaso del desarrollo de las medidas preventivas”. “Como médico de Primaria, creo que nuestro papel consiste en hacer un seguimiento adecuado, dar información al paciente para mejorar los índices de desconocimiento de la enfermedad y promover el cumplimiento terapéutico”.

Finalmente, José Motellón, director médico de Amgen, se ha mostrado sorprendido por los datos presentados y la falta de concienciación que tienen los pacientes respecto a los riesgos que el colesterol supone para su salud cardiovascular. “Se han desarrollado fármacos, como las estatinas, que son muy eficaces, pero muchos pacientes siguen estando fuera de los rangos de colesterol recomendables, con los riesgos que supone”. Durante su intervención, ha comentado que la Biotecnología “desarrolla nuevos fármacos que suponen una nueva posibilidad para alcanzar los resultados y mejorar la morbimortalidad”.