Este 27 de octubre ha comenzado la huelga nacional de médicos ante el RDL 29/2020. La misma sucede en plena segunda ola de la pandemia, ante la falta de diálogo de la Administración.  Según datos del sindicato CESM, por el momento el seguimiento de la huelga estaría en torno al 85 por ciento.

Desde el sindicato insisten en que no han sido pocas las trabas para el éxito de la huelga. Entre ellas, la negociación de los servicios mínimos. En algunos casos apenas 24 horas antes de la huelga y con la imposición del 100 por cien de los efectivos.

Esta huelga es una llamada de auxilio secundada por toda la profesión médica, pero también tiene como objetivo velar por la seguridad de los pacientes. Según CESM tras la aprobación del Real Decreto Ley 29/2020 van a ver cómo son atendidos por médicos sin la titulación de especialista necesaria para trabajar en el SNS. Incluso por especialistas de otras especialidades, denostando la Medicina Familiar y Comunitaria, colapsada desde hace meses.

Seguimiento de la huelga en la Medicina de Familia

De hecho, una de las primeras sociedades científicas en pronunciarse ante la huelga ha sido desde SEMG. Así, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha querido apoyar el seguimiento de la huelga. “Apoyamos la huelga porque los profesionales de Atención Primaria estamos preocupados por carecer de las condiciones necesarias para atender a los pacientes y para seguir ofreciendo una medicina resolutiva y de calidad”.

De esta forma, desde SEMG han insistido en que el seguimiento de la huelga nacional es clave para la concienciación de la población. El objetivo es que la misma entienda que “los responsables absolutos de que no reciban la atención que se merecen, y que nosotros quisiéramos darles, son los políticos y los gestores”. Según SEMG son las diferentes administraciones las que “están destruyendo con su pasividad y falta de consideración el nivel que proporciona la atención sanitaria directa y accesible a la población y a la comunidad”.

Así, el fin último de la huelga es la apertura de un canal de diálogo con los profesionales, que pueda poner soluciones consensuadas a los problemas que arrastran desde hace años.