Más allá de las políticas o decisiones sanitarias en torno a la COVID-19, otro factor que preocupa es la actitud de la población ante los contagios y el uso de la mascarilla. En especial de la población española. Para saber realmente cómo se está comportando la misma y cuál es su percepción de riesgo, se ha elaborado una nueva encuesta a 5.000 personas en toda España entre el 4 y 11 de agosto.

Esta ha sido llevada a cabo por de la Universidad Europea, de la Subdirección de Cuidados del Servicio Cántabro de Salud y del Área de Enfermería Respiratoria de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Uno de los datos que preocupa es que, pese a la normativa de llevar la mascarilla en lugares públicos, esta no se coloca cuando se trata del ámbito privado.

Entre otros resultados preliminares, destaca una disminución en el cumplimiento de las medidas, como el uso de la mascarilla al salir del domicilio (84 por ciento). En concreto, solo el 32 por ciento lo hace cuando está con personas no convivientes (amigos y familiares). A pesar de ello, el 43 por ciento de los participantes conviven con personas vulnerables que pueden desarrollar formas graves de la enfermedad. Además, más del 20 por ciento conocen de primera mano personas de su entorno más cercano que han fallecido a causa de la COVID-19.

Uso de la mascarilla y percepción de riesgo

Pese a ello, lo cierto es que la población sí se muestra preocupada por los contagios. El 93 por ciento de los participantes ha admitido tener miedo de que se contagie algún familiar por COVID-19. Cerca de la mitad convivía con personas vulnerables.

Por otra parte, ante la relajación en los entornos privados, hay personas que muestran especial ansiedad al respecto. Cerca del 50 por ciento declaró que tenía temor o ansiedad a salir de casa y que solo lo hacía una vez por semana o cada quince días.

Otros cambios llamativos son los relacionados con las rutinas de ocio nocturno. Se ha observado que el 78 por ciento de los participantes ha realizado actividades de ocio fuera de su domicilio.  El 58 por ciento cumplía siempre con las medidas preventivas de contagio, frente al 69 por ciento que ha admitido no cumplirlas correctamente en reuniones de familiares y de amigos. Asimismo, el 8 por ciento declara lo mismo en ocio nocturno.

En esta nueva normalidad, la población española considera que los lugares de ocio son los de mayor riesgo (39 por ciento). Estos son seguidos por el transporte público (21 por ciento), las reuniones familiares (20 por ciento) y los bares y restaurantes (18 por ciento).