Solo el 32 por ciento de los países europeos cumple con todos los compromisos del plan ‘One Health’ de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación a la lucha contra la resistencia a los antibióticos, según un informe publicado por el organismo sanitario internacional. A nivel mundial, el porcentaje baja al 19 en los países. En el último año, cinco países han pasado a la categoría más alta en cuanto al cumplimiento de todas las actividades y medidas recogidas en el plan.

“‘One Health’ reúne diferentes disciplinas en todos los aspectos del cuidado de la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente. Debido a que muchos de los mismos microbios infectan tanto a los animales como a los seres humanos, y a que compartimos los entornos de vida, un solo sector no puede detener esta resistencia”, explican.

Todos los países de Europa han elaborado o están elaborando un plan de acción nacional para la resistencia a antibióticos con una serie de medidas para ayudar a detener o, al menos, frenar esta grave amenaza. Estas medidas incluyen la elaboración de directrices para los profesionales sanitarios sobre cómo utilizar los antibióticos y qué fármacos utilizar en diferentes situaciones. También recogen legislación que restringe la venta de antibióticos y mejoras de la calidad de los laboratorios y los sistemas de vigilancia.

“Europa merece aplausos, ya que la mayoría de los países están haciendo grandes esfuerzos para planificar eficazmente y tomar medidas”, señala el director del Programa de Resistencia a los Antimicrobianos de OMS Europa, Danilo Lo Fo Wong; que añade que, sin embargo, no todos cuentan con una política o un plan de coordinación de la iniciativa ‘One Health’ que funcione. “Dada la complejidad de la resistencia a los antibióticos, ‘One Health’ no es una opción, sino un requisito básico a nivel nacional e internacional”.