El Anteproyecto de Ley de Equidad, Universalidad y Cohesión recientemente aprobado condiciona la colaboración público-privada a unos supuestos más restrictivos que los que contiene la legislación actual. Ante esta aprobación, el Círculo de la Sanidad pide al Gobierno que reconsidere el papel de la colaboración público-privada en la Ley de Equidad.

Además, recuerdan que únicamente cerca del 5 por ciento de los hospitales públicos en España son actualmente gestionados por fórmulas de cooperación público-privada. Consideran que estos son “un modelo de éxito que ha permitido reducir listas de espera”. Asimismo, estos han permitido “mejorar en un importante número de pruebas diagnósticas, así como renovar permanentemente el parque tecnológico y las instalaciones”.

Es por ello que según el Circulo de la Sanidad, las nuevas normativas en materia de salud deberían estructurarse buscando la mejora y la sostenibilidad de un SNS cada vez débil. Estos deben ofrecer mayores garantías posibles a la ciudadanía. “Y no reformarse respondiendo a motivos ideológicos y motivos que no responden a las necesidades de la población en materia sanitaria”.

Colaboración público-privada en pandemia

Según el Círculo de la Sanidad, es más inoportuno que nunca que se margine este tipo de colaboración público-privada. No obstante, esta ha revalidado su utilidad especialmente durante los meses más duros de la pandemia. “Es un instrumento más que necesario para recuperar la calidad del SNS, fuertemente dañada por la pandemia».

La nueva ley tiene que pasar por el Congreso para su aprobación, donde se espera que se incluyan enmiendas de prácticamente todos los grupos político. El Anteproyecto especifica que la utilización, por parte del SNS, de recursos de gestión privada, “deberá argumentarse en una memoria que justifique la necesidad de acudir a ellos desde el punto de vista sanitario, social y económico”. Todo ello teniendo en cuenta con carácter previo la utilización óptima de los recursos sanitarios propios.