Redacción.- "Hemos asistido a un crecimiento desmesurado de las reclamaciones contra los facultativos desde 1980 hasta mediados de la década de los noventa. El 90 por ciento de las demandas son injustificadas, y sólo la mitad de ellas llega al orden judicial", señaló María Victoria Álvarez, jefa del Servicio Clínico-Forense del Instituto de Medicina Legal, durante la celebración de una mesa redonda sobre Medicina y Derecho, celebrada recientemente en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Murcia. Para la doctora Alvarez esta circunstancia obliga a los médicos a "ejercer una medicina defensiva y a la práctica de un exceso de pruebas diagnósticas por temor a ser demandados".

En referencia al tipo de reclamaciones, la doctora Álvarez especificó que el 56 por ciento de las mismas son ocasionadas por el tratamiento médico y un 32 por ciento debido a fallecimientos, según datos de un estudio de la Subdirección General de la Inspección Sanitaria del extinguido Insalud. "Hay que dejar claro que es un error que se venda la Medicina como una ciencia exacta o segura", agregó la forense. Las especialidades con más riesgo a ser demandadas son, por este orden, Traumatología, Cirugía general, y el servicio de Urgencias y Ginecología; siendo los menos denunciados los médicos de familia.

La nueva Ley que regula los derechos del paciente, de los médicos y sus responsabilidades son los aspectos que se debatieron en el transcurso de esta mesa redonda organizada por la propia entidad colegial murciana y por la Real Academia de Medicina y Cirugía de la comunidad, y que fue retransmitida mediante videoconferencia a la sede del Colegio en Cartagena.

Por su parte, y en su intervención en la misma, el abogado y letrado-asesor del Colegio Oficial de Médicos de Murcia, Emilio Díez de Revenga, afirmó que "el médico no responde del resultado de la intervención, salvo en lo que respecta a la cirugía plástica, ciertas ortodoncias y la radiología, que están sometidas a un contrato de resultados, en la mayoría de los casos".

Díez de Revenga destacó además que entre los criterios seguidos por el Tribunal Supremo aparece que la responsabilidad del médico es por culpa, es decir, por "negligencia", y que ahora se han sumado otros factores o derechos "como el consentimiento informado, la disponibilidad de la prueba y el derecho de resultado proporcionado". Añadió el citado letrado que "el médico no se compromete a curar al paciente, se obliga a procurarle los medios terapéuticos que estén a su alcance".