La adicción al juego es una preocupación no solo entre los adultos, sino también entre los más jóvenes. Así lo señala la Fundación de Patología Dual (FPD), que expone que la primera medida deben ser iniciativas de prevención primaria. Es decir, informar y educar a los jóvenes en el riesgo de desarrollar una adicción al juego (en cualquiera de sus variantes: videojuegos, juegos con recompensa económica…), con acciones que expliquen, desde las evidencias científicas y no moralistas, cuáles son los grupos de riesgo y vulnerables a desarrollar una conducta problemática o adicción al juego.

Pese a ello, la realidad es que las iniciativas que se han tomado para proteger a los más jóvenes focalizan generalmente únicamente en las medidas restrictivas y represivas de regulación del juego, sin tener en cuenta la prevención y tratamiento de los jóvenes vulnerables, en palabras del presidente de la FPD, Nestor Szerman.

Factores que influyen en la adicción al juego

Solo una de cada 10 personas que están expuestas a situaciones potencialmente adictivas terminará desarrollando una adicción. Es por ello que los expertos insisten en que más que tomar medidas restrictivas respecto al juego, es fundamental identificar a los grupos de personas que son más vulnerables.

En este sentido, influyen factores individuales de vulnerabilidad, genéticos, neurobiológicos, medioambientales y la presencia de otros síntomas de trastornos mentales y rasgos disfuncionales de personalidad. Los expertos añaden que las conductas compulsivas al juego se acompañan casi en su totalidad de otros síntomas y trastornos mentales, junto a rasgos disfuncionales de personalidad. A esta situación clínica se la denomina Patología Dual.

La gran mayoría de casos de Patología Dual, en los que se da una adicción y un trastorno mental, comienzan en la adolescencia y sus consecuencias más notorias se producen, en muchas ocasiones, años después en la edad adulta. Por ello, es tan importante que el trabajo de información, educación científica y concienciación empiece a una edad temprana en la adicción al juego.