1. Saque al accidentado del agua.

2. Si está inconsciente o no reacciona adecuadamente, pida

ayuda. Llame al 112 o al centro sanitario más próximo y

avise a los vigilantes si los hay.

3. Acueste a la víctima sobre la espalda en una superficie

plana y compruebe la respiración.

4. Si no respira, ábrale la boca y elimine cualquier objeto de

su interior. A continuación levántele cuidadosamente la

barbilla.

5. Inicie la respiración “boca a boca”: sople dos veces seguidas

en la boca del accidentado, tapándole la nariz.

6. Compruebe el pulso. Deslice los dedos por los laterales

del cuello.

7. Si no tiene pulso, aplique masaje cardíaco. Coloque las manos

entrelazadas sobre el centro del pecho de la víctima y

comprima con fuerza hasta hundir el tórax 4-5 cm. Aplique

estas compresiones a un ritmo de 80-100 por minuto.

8. Mantenga un ritmo constante, alternando dos respiraciones

y 15 compresiones.

9. Si el accidentado vomita, colóquelo rápidamente de costado

y límpiele la boca.

10. Cada dos minutos compruebe la respiración y el pulso. Si

la víctima respira y tiene pulso, colóquele de costado y vigile

constantemente. En caso contrario, continúe las medidas

de reanimación básicas hasta que llegue la ayuda

solicitada.

FUENTE: Centro de Salud de San Pedro de Alcántara.