Los colirios oculares son preparaciones

farmacéuticas destinadas

a ser aplicadas en los

ojos. Básicamente son medicamentos

con actividad antiinfecciosa

o antiinflamatoria.

Al ser líquidos estériles,

los colirios requieren que sigamos

una normas esenciales

tanto para su aplicación

como para su conservación

adecuadas.

Además de las recomendaciones

generales que se recogen a continuación,

existe una serie de aspectos

que es conveniente recordar.

Cuando deba instilarse

más de un colirio en un mismo

intervalo, deberán administrarse

con una diferencia

de 5-10 minutos. Asimismo,

en el caso de que coincida la

instilación de colirio y la aplicación

de una pomada oftálmica,

primero debe aplicarse

el colirio, esperar el tiempo

necesario para su penetración

(5 minutos aproximadamente)

y, posteriormente, aplicar

la pomada.

Algunos conservantes utilizados

en los colirios pueden

dañar las lentes de contacto

blandas, por lo que deben quitarse

antes de aplicar el colirio

y esperar al menos 20 minutos

para volver a ponérselas.

Finalmente, algunas veces

puede notarse el sabor del colirio,

ya que el lagrimal se comunica

con la boca y garganta

a través del conducto nasal.

Recomedaciones generales

» Nunca compartir colirios ni pomadas oftálmicas. Son de uso personal.

» La zona de aplicación del envase no debe contactar con

ninguna superficie (ojo, dedos).

» Conservar el colirio bien cerrado, en lugar fresco y seco

y protegido de la luz. Únicamente se conservará en el

frigorífico si así está indicado en el prospecto.

» Una vez abiertos, los colirios tienen una duración limitada,

generalmente de un mes. Un buen método para no

utilizar un colirio fuera de los límites de tiempo aconsejados

es poner la fecha en que son abiertos.

» No prolongar el tratamiento más tiempo del indicado

por el médico.