Seis de cada diez españoles

padecen dolencias “cotidianas”,

como dolor de espalda,

de cabeza, muscular y de boca/

sensibilidad dental, dolores

que afectan notablemente a su

quehacer diario y merman su

calidad de vida. El dolor de espalda

es la molestia más cotidiana

entre la población española,

seguida del dolor de

cabeza, pero de entre todas estas

molestias es el dolor de boca

(dientes sensibles, dolor de

muelas y encías) el que menos

toleran los españoles y el que

consideran más desagradable,

según las conclusiones que se

desprenden del “Estudio Colgate

Sensitive sobre los Españoles

y el Dolor”, avalado por

la Sociedad Española del Dolor

(SED) y presentado recientemente

en Madrid.

Las principales consecuencias

de la sensibilidad dental

están relacionadas con la modificación

de los hábitos alimenticios

(32%) y la manera

de cepillarse los dientes (29%),

seguido de los cambios de ánimo

que provoca (21%).

El frío, el calor y las elevadas

concentraciones de azúcar

pueden alterar la dinámica de

los fluidos en los túbulos microscópicos

de los dientes, estimulando

con ello al nervio

del interior del diente y causando

dolor y molestias.

En unos casos, la sensibilidad

dental se presenta de forma

ocasional ante determinados

alimentos o bebidas frías,

dulces o calientes. En cualquier

caso, sea cual sea la frecuencia

de este dolor, es imprescindible

acudir al dentista para que

pueda recomendar el tratamiento

adecuado. No prestar

atención a los dientes sensibles

puede derivar en otros problemas

bucales. Esto ocurre frecuentemente

cuando el dolor

no permite cepillarse los dientes

y, por lo tanto, se es más

vulnerable a las caries y a distintas

afecciones de las encías.

No aguantar el dolor

A este respecto cabe citar la

campaña “AcciónDental” realizada

el pasado año en España,

encaminada a prevenir el dolor

bucodental. En el transcurso de

la misma quedó puesto de manifiesto

que el 87% de la población

aguanta con dolor durante

el tiempo de espera para acudir

al dentista, que se prolonga

una media de 5 a 13 días.

A raíz de estos datos, el

doctor Carlos Barutell, especialista

en Dolor, comentó entonces

que “los tratamientos

existentes permiten que la mayor

parte de las personas que

sufren dolor dental no tengan

que soportar molestias innecesariamente.

Existen medicamentos

que ayudan a calmar

el dolor del paciente hasta su

visita al especialista”.

Y es que la sensibilidad

dental no tratada puede evolucionar

a enfermedades periodontales

e incluso a pérdidas

dentales. Es imprescindible

utilizar cepillos de dientes suaves

y pasta de dientes y colutorios

específicos con composición

desensibilizadora.