En la actualidad, el cáncer

colorrectal constituye en

España la primera causa de

muerte por cáncer y la segunda

causa de muerte tanto en

hombres como en mujeres (la

primera causa en mujeres es el

cáncer de mama y en varones

el cáncer de pulmón). No obstante,

la incidencia y mortalidad

de este tumor en nuestro

país es inferior a las de los países

europeos, debido en parte

al enfoque multidisciplinario

que ofrecen los servicios de

oncología médica españoles,

que coordinan cirugía, quimioterapia

y radioterapia.

La mayoría de estos cánceres

surgen a partir de crecimientos

benignos (displasias)

que, en sus fases precoces,

pueden ser inaparentes y que

si se detectan a tiempo pueden

ser extirpados con facilidad.

Sin embargo, y teniendo

en cuenta que la mayor parte

de las lesiones neoplásicas se

producen sin apenas dar lugar

a síntomas, pueden pasar

desapercibidos durante mucho

tiempo, llegando en algunos

casos a convertirse en

malignos.

En cuanto a la relación entre

el cáncer y la enfermedad

inflamatoria intestinal, se estima

que un 10% de los enfermos

con colitis ulcerosa extensa

y de larga evolución y con

la enfermedad de Crohn (las

principales enfermedades que

se engloban bajo el término

enfermedad inflamatoria intestinal)

pueden desarrollar un

cáncer colorrectal. Según el

profesor Miguel Ángel Gassull,

jefe del Servicio de Aparato

Digestivo del Hospital Universitario

Germans Trias i Pujol,

de Badalona, “sabemos que

en pacientes con colitis ulcerosa

y enfermedad de Crohn está

aumentando el riesgo de

presentar un cáncer colorrectal

y que en la colitis ulcerosa

el riesgo está relacionado de

forma directa con los años de

evolución de la enfermedad y

la extensión de la misma”.

¿De qué forma se puede prevenir?

De acuerdo con la Guía de

Práctica Clínica. Prevención

en Cáncer Colorrectal elaborada

conjuntamente por la

Asociación Española de Gastroenterología

(AEG), la Sociedad

Española de Medicina

de Familia y Comunitaria

(semFYC) y el Centro Cochrane

Español, la prevención

de algunos factores de riesgo

y la promoción de hábitos

saludables puede evitar

la aparición del cáncer colorrectal.

La adopción de estilos

de vida saludables (no

fumar, evitar la obesidad,

realizar ejercicio físico regularmente,

aumentar la ingesta

diaria de vegetales y

frutas, y limitar aquellos alimentos

que contienen grasas

animales) definidos en el

“Código Europeo contra el

Cáncer”, pretende disminuir

el número de muertes por

cáncer en general y de cáncer

colorrectal en particular.

Más información:

www.guiasgastro.net

www.todocancer.com