Desde hace unos años, el médico

de familia atiende a un

número cada vez mayor de inmigrantes.

Las barreras que separan

a estos pacientes del sistema

sanitario son importantes

y afectan al día a día de las

consultas españolas. Indudablemente,

el idioma es una de

ellas. La barrera idiomática es,

de hecho, el mayor problema

en el abordaje de estos pacientes

en las consultas de Atención

Primaria, según la Sociedad Española

de Medicina General.

En este sentido, una encuesta

realizada a médicos y enfermeros

de toda España y presentada

en el XXV Congreso de la

Sociedad Española de Medicina

de Familia y Comunitaria

(semFYC) revela que el 58%

de los facultativos cree que el

idioma impide al inmigrante

tomar bien la medicación.

Perfil del paciente

inmigrante

El perfil del inmigrante en

nuestro país es el de una persona

joven, con una salud

normalmente superior a la

existente en su país de origen,

que migra por diferentes

motivos y que viene a trabajar

para mejorar su calidad de vida

y la de su familia.

Como en todas las esferas

del ser humano, también en la

salud se han de desterrar viejos

fantasmas. Uno de ellos: el paciente

inmigrante aporta enfermedades.

Tal y como asegura

el doctor José Vázquez, coordinador

del Grupo de Atención al

Inmigrante de la semFYC, “la

llegada de los inmigrantes desde

países con costumbres, idioma

y, en raras ocasiones, enfermedades

desconocidas en

nuestro medio, favorece la

creencia de que pueden introducir

patologías exóticas, lo

cual, aunque ocurre, no es lo

más frecuente dentro de los

problemas de salud que presenta

este colectivo”. Una forma

de tranquilizar a los escépticos

en esta materia es

atendiendo a las palabras de la

doctora Juana Sánchez, miembro

de la Sociedad Española de

Medicina General, quien asegura

que las enfermedades infecciosas

tropicales, como la malaria

o la enfermedad de Chagas

no suponen un riesgo para el

país de acogida, “al emigrar la

persona corta la cadena de

contagios ya que aquí en España

no existe vector transmisor”,

puntualiza Sánchez.

Pero, ¿qué ‘enferma’ a la

población inmigrante? Las

condiciones laborales (46%) y

los problemas del país originario

(34%) son, a tenor de los

especialistas encuestados, dos

de los factores que con más

fuerza inciden en su salud. Según

el doctor José Vázquez, la

mayoría de los problemas que

presenta el inmigrante en la

consulta están, de alguna manera,

ligados a su precaria situación

sociolaboral. Aunque

una mala calidad de vida condiciona

por igual a la persona

inmigrada y a la autóctona, la

realidad demuestra que en el

caso del primero se suelen sumar

otros problemas como

una situación irregular de residencia,

condiciones de alto

riesgo en el trabajo o dificultades

para hacerse entender. “De

hecho”, afirma este experto, “a

las enfermedades relacionadas

con el trabajo hay que añadir

las psicosomáticas y las que

denominamos reactivas y que

se derivan del proceso migratorio.

Desarrollan trastornos

depresivos, insomnio y de ansiedad,

que en muchos casos

no pueden superar por incapacidad

o falta de recursos”.

Las preocupaciones de ‘autóctonos’

e inmigrantes no difieren

las unas de las otras. Los

datos disponibles muestran

que los motivos de consulta de

la población inmigrante son

prácticamente los mismos que

los del resto de la población;

que la frecuentación a la consulta

también es casi idéntica y,

en palabras del doctor Vázquez,

“el único matiz es que

son pacientes en los que el

idioma o las diferencias culturales

nos exigen invertir más

tiempo en la entrevista clínica”.

Paso a paso,

mejorando la atención

Cada vez que un emigrante

cruza la puerta de una consulta,

el médico está ante un paciente

único, diferente al anterior.

El origen geográfico, su

situación administrativa y las

diferencias de género, idioma

o cultura son aspectos fundamentales

que condicionan el

abordaje de estos pacientes.

Además, no debemos caer en

el error de considerar nuestro

pensamiento como único y

verdadero. Tal y como indica el

doctor Vázquez, la concepción

de la salud y de la enfermedad

de estas personas puede ser

distinta a la nuestra. Todo esto

hace pensar que conocer las

características culturales que

define a cada emigrante es un

primer paso fundamental para

proporcionarle una atención de

calidad. Para ello, son imprescindibles

estudios epidemiológicos

en Atención Primaria

centrados en la heterogeneidad

existente entre los distintos

grupos de inmigrantes, sus

riesgos de salud específicos, sus

actitudes ante la enfermedad o

en qué medida aceptan o rechazan

los servicios de salud.

Paso a paso, lo médicos

de Atención Primaria buscan

mejorar la atención de estos

pacientes. Por ello, demandan

más tiempo para atenderlos,

pues son conscientes de que

en ocasiones el idioma o las

diferencias culturales les exige

invertir más tiempo en la entrevista

clínica. Para avanzar

en esta mejora, “es importante

que el profesional aprenda a

trabajar de una manera multicultural

y que tenga acceso a

traductores, agentes comunitarios

de salud y mediadores

interculturales como un recurso

más del cual disponer

cuando sea necesario”, puntualiza

el doctor Vázquez.

Peligro: diagnósticos

tardíos

La puerta de entrada al sistema

sanitario es la Atención Primaria.

El desconocimiento del

idioma y la complejidad de los

requisitos administrativos necesarios

provocan que un porcentaje

significativo de inmigrantes

acaben desistiendo por

acceder al sistema sanitario. La

alternativa suele ser acudir a

los servicios de urgencia de los

hospitales y centros de salud.

Como indica el doctor Vázquez,

“los inmigrantes acuden

a la consulta, como el resto de

la población, cuando se sienten

enfermos, pero esa demanda

de cuidados la van a

solicitar cuando la enfermedad

les impida acudir a su trabajo,

por lo que muchos diagnósticos

van a ocurrir en fases

avanzadas de la enfermedad”.

El uso de los servicios de

urgencia por parte del inmigrante

viene marcado por su

accesibilidad, sobre todo de

horario, y por el hecho de que

según la ley de extranjería los

inmigrantes tienen derecho a

recibir asistencia sanitaria en

situaciones de urgencia, independientemente

de su situación

administrativa.

Más información:

www.semfyc.es