Según un informe de la

Consejería de Salud de

la Junta de Andalucía, la

verdadera alergia a medicamentos

es un problema

poco frecuente y, sin embargo,

son muchas las personas

que se consideran

alérgicas a determinados

fármacos. La razón de este

hecho -señala el informeestriba

en que, históricamente,

se han catalogado

como alérgicas muchas

reacciones de otro tipo que

se producen como consecuencia

de la toma de un

medicamento, por ejemplo los

efectos secundarios (diarreas

con antibióticos, somnolencia

con antihistamínicos), los efectos

indeseables (hemorragia digestiva

con analgésicos), los

efectos por sobredosis (palpitaciones

tras el uso de aerosoles

para el asma), las incompatibilidades

entre varios medicamentos

(convulsiones con antiepilépticos

+ antiulcerosos) o la

falta de respuesta terapéutica

(intervención dental dolorosa a

pesar de la inyección de anestésico

local).

En cualquier caso, todos

estos efectos son previsibles y

casi siempre están descritos en

el prospecto del medicamento.

Otras veces se interpreta como

reacción alérgica algún episodio

derivado del temor que el

paciente siente ante el uso del

medicamento (caída brusca al

suelo al notar la entrada de la

aguja en una inyección intramuscular)

o un síntoma de la

enfermedad que motiva el tratamiento,

más que del propio

tratamiento (erupción cutánea

de los lactantes en el curso de

una infección vírica que está

siendo tratada).

El citado informe puntualiza

que la verdadera alergia a

medicamentos tiene unas características

muy particulares,

por ejemplo, que la reacción

no depende de la dosis, ya que

puede aparecer con una dosis

mínima. La reacción suele desaparecer

tras la retirada del

medicamento, pero se reproducirá

si se vuelve a tomar.

Tercer motivo

de consulta

La Sociedad Española de Alergología

e Inmunología Clínica

(SEAIC) revela que la alergia a

medicamentos afecta a cerca

del 15% de los pacientes a los

que se les realiza un estudio

alergológico.

El doctor Teófilo Lobera,

coordinador del Comité de

Alergia a Medicamentos de

SEAIC, señala que “en estos

momentos, este tipo de alergia

es el tercer motivo de consulta

más frecuente, tras la rinoconjuntivitis

y el asma”. “Es

difícil determinar los motivos

de esta tendencia al alza, pero

podría estar motivada, en parte,

por un aumento del consumo

de fármacos en la población

general”, asegura.

En la actualidad se desconoce

la causa por la que un paciente

se vuelve alérgico a un

medicamento, si bien los especialistas

señalan que se precisa

de uno o varios contactos con

el fármaco en cuestión hasta

que el organismo se sensibiliza

frente al mismo.

La piel es el órgano más frecuentemente

afectado en las

reacciones alérgicas por fármacos,

pero hay reacciones que

pueden involucrar a otros órganos

o sistemas, estando relacionada

la gravedad con la extensión

y cantidad de órganos o

sistemas afectados. También

hay reacciones que producen

síntomas poco específicos

de una reacción alérgica,

como es el caso de

pacientes que desarrollan

fiebre como único síntoma

de la reacción.

Perfil del alérgico

A diferencia de lo que ocurre

en otras patologías alérgicas

como la rinitis, el asma

o la alergia a alimentos,

en las que el primer diagnóstico

se produce durante

la segunda década de la vida,

la reacción por medicamentos

suele presentarse en

torno a los 40 años de edad.

A este respecto, el doctor

Lobera explica: “Es normal que

las personas mayores necesiten

ingerir más fármacos que

los jóvenes. Por ello, debido a

que la posibilidad de sensibilización

aumenta con los contactos

repetidos, a partir de

esta franja de edad es más frecuente

que se produzcan los

casos de sensibilización por

medicamentos. Existen otros

factores relacionados con el

desarrollo de la alergia a fármacos

y, aunque todavía están

en estudio, se ha visto que

personas que padecen alguna

alteración del sistema inmune

tienen mayor riesgo”.

Los más implicados

Los medicamentos que con

más frecuencia están implicados

en las reacciones alérgicas

son los antibióticos betalactámicos

(penicilina y derivados,

como amoxicilina y cefalosporinas).

El informe ALERGOLOGICA,

elaborado por SEAIC, indica

que este grupo de fármacos,

que con frecuencia producen

reacciones graves de rápida

presentación, es el causante de

casi un 50% de las alergias a

medicamentos. En un segundo

grupo se encuentran los antiinflamatorios

no esteroideos,

responsables del 39% de las

reacciones. Por su parte, los relajantes

musculares son la causa

más frecuente de reacción alérgica

en el transcurso de una intervención

quirúrgica con anestesia

general.

Finalmente, parece que la

población femenina presenta

una mayor predisposición para

una sensibilización alérgica a

fármacos.

No olvide nunca recordar a

su médico y farmacéutico,

ante la prescripción y dispensación

de un medicamento,

que es alérgico a alguno

de ellos.

Más información:

www.seaic.es