La fatiga en la conducción es

una de las principales causas

de accidentes de tráfico en

España. Falta de descanso, calor,

deshidratación, sueño o

consumo de alcohol, entre

otros, son algunos de los factores

que provocan su aparición.

En España, en 2007, según

datos de la Dirección General

de Tráfico, se produjeron 198

accidentes mortales por fatiga

y sueño, cuarto factor concurrente

en la producción de accidentes

mortales, por encima

de otros como el alcohol o las

drogas, la meteorología, el estado

de la vía, fallo mecánico o

inexperiencia del conductor.

Pero parece que no somos

conscientes del riesgo que supone

sufrir fatiga durante la

conducción. Según el “Estudio

sobre Fatiga y Conducción

2008″ elaborado por el RACE

y ANFABRA, un elevado porcentaje

no detecta sus síntomas

a tiempo, como demuestra

el que el 61% de los

entrevistados haya sufrido

pérdidas de concentración, el

75% somnolencia y casi el

50% reconoce haber tenido

que parar a descansar o dormir

al conducir bajo condiciones

de fatiga extrema.

Estos datos son especialmente

significativos si tenemos

en cuenta que pruebas

con voluntarios han demostrado

que si el tiempo medio necesario

para accionar el freno

es un segundo, un conductor

fatigado llega a tardar dos. De

esta forma, cuando se circula a

120 kilómetros por hora el vehículo

habrá recorrido 66 metros

-a razón de 33 por segundo-

antes de iniciar la frenada.

Igualmente, mediante pruebas

médicas y psicotécnicas, se

ha comprobado que no descansar

cada dos horas, no hacer

ejercicios o no hidratarse convenientemente

puede aumentar el

error de percepción de las distancias

en un 63% o reducir a

un 60% la capacidad de percibir

y procesar información, como a

la hora de ver señales o cualquier

otro estímulo relevante

para la circulación. Además, el

tiempo de reacción al volante

aumenta en más de un 86%.

Qué hacer

Si empieza a sentirse cansado,

pare a descansar, incluso plantéese

echar una cabezada. Las

investigaciones han demostrado

que un pequeño sueño

puede reducir significativamente

el riesgo de accidente

relacionado con la fatiga.

Además, es importante

prestar especial atención a los

ciclos de sueño, ya que cuando

modificamos nuestro “reloj

biológico” existe un incremento

de los accidentes. Los datos

recogidos en otros países revelan

un aumento de los siniestros

por fatiga o somnolencia

cuando se conduce entre la 1

y las 6 horas de la madrugada

y la 1 y las 5 de la tarde.

Campaña de apoyo

El Real Automóvil Club de España

(RACE) y la Asociación

Nacional de Fabricantes de

Bebidas Refrescantes Analcohólicas

(ANFABRA) han puesto

en marcha este verano la tercera

edición de la Campaña

informativa “Un refresco, tu

mejor combustible” para concienciar

a los conductores de

la importancia de la fatiga al

volante y darles las claves para

combatir su aparición durante

los desplazamientos estivales.

La campaña, que comenzó

en julio y finalizará este mes

de septiembre, recorre distintas

ciudades españolas y ofrece

a los ciudadanos, entre

otras actividades, charlas formativas

sobre los riesgos de la

fatiga en la conducción, vídeos

divulgativos en los que se

ve gráficamente el desgaste físico

y psíquico durante una

conducción prolongada, materiales

didácticos en los que

se dan consejos prácticos para

aprender a detectar sus síntomas

y recomendaciones para

prevenir sus consecuencias, y

simuladores de conducción en

los que los visitantes podrán

comprobar sus habilidades en

la conducción y ver cómo

afecta la fatiga en la disminución

de los niveles de alerta y

en la capacidad de reacción.

Más información:

www.fatigayconduccion.com