A partir de ahora, en España

se empleará la braquiterapia

en el 50% de los tumores

de próstata susceptibles de

ser tratados con esta técnica,

según ha manifestado el doctor

Francisco Díaz, médico adjunto

del Hospital Universitario

Carlos Haya de Málaga.

Este experto se refirió así a

las “proyecciones mundiales

realizadas recientemente” que

señalan que en 2006 la braquiterapia

“desbancará en el

50% de casos a la cirugía convencional

y la radioterapia”.

En palabras de Díaz, dicha

técnica permite “disminuir” los

efectos secundarios de la radiación,

además de “no dañar” a

otros órganos -como suele ocurrir

normalmente con la radioterapia

clásica-, “ya que consiste

en implantar directamente en

la próstata del paciente semillas

radioactivas que actúan sólo en

la zona dañada”.

No obstante, aclaró que

“no todos los pacientes son

susceptibles de operarse mediante

esta técnica”. En concreto,

precisó que el perfil del

candidato se ajusta al de un

varón “que tenga una expectativa

de vida superior a 10

años”, que su tumor “esté muy

localizado, en el estadio I y que

no tengan muchos problemas

a la hora de miccionar”.

De igual modo, señaló

que la braquiterapia no es apta

en pacientes con una gran

disfunción eréctil.

Respecto a los factores de

riesgo, recomendó que después

de los 50 años se realicen

revisiones periódicas con

visitas al urólogo, ya que a

partir de esa edad “es cuando

aumentan las posibilidades de

contraer un cáncer de próstata,

sobre todo, en aquellas

personas que tienen antecedentes

familiares”.