El otoño trae consigo los resfriados y las infecciones respiratorias. Los niños menores de dos años y los lactantes son los más afectados por la bronquiolitis, una enfermedad respiratoria cuya causa más frecuente es el Virus Respiratorio Sincitial (VRS), también conocido como “virus de los bebés”, que ocasiona la obstrucción en las vías respiratorias, dificultando la respiración.

Los virus respiratorios se transmiten fácilmente entre los más pequeños. Según un estudio realizado en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, del total de niños estudiados, la mitad de los contagiados por infecciones respiratorias tuvieron que ser hospitalizados, siendo el Virus Respiratorio Sincitial el causante de más del 78 por ciento de esos ingresos en niños menores de dos años de edad. Se ha demostrado en los últimos años que aproximadamente 2 de cada 3 bebés se infectan durante su primer año de vida, y 9 de cada 10 se infectan una o varias veces antes de los 2 años.

El doctor Ortiz de Lejarazu, Jefe del Servicio de Microbiología e Inmunología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, afirma que “la incidencia por bronquiolitis siempre es mucho mayor en menores de dos años, bebés prematuros o aquellos con enfermedades crónicas. Las infecciones por VRS son responsables de 1 de cada 2 hospitalizaciones pediátricas en este periodo”.

Un año complicado

Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Valladolid pone de manifiesto cómo durante los últimos años han aumentado los casos de bronquiolitis durante el mes de septiembre. A esto hay que añadir que este año sufrimos un contexto muy especial. La gripe A, junto con el resto de virus respiratorios, hará que este otoño-invierno sea especialmente complicado para las infecciones respiratorias. “El VRS tendrá su evolución normal de todos los años, pero se teme que al coincidir con esta nueva gripe se agravarán de forma considerable algunos cuadros clínicos”, afirma el doctor Ortiz de Lejarazu.

Debido a que las infecciones por VRS no pueden ser tratadas mediante una vacuna, un consenso entre diferentes especialidades pediátricas ha recomendado el uso de un tratamiento preventivo que incrementa las defensas frente al VRS para proteger a los pequeños de alto riesgo como los bebés prematuros o aquellos con cardiopatías congénitas.

Medidas higiénicas

El VRS tiene un grado de contagio muy alto, ya que el virus puede vivir hasta 5 horas en los juguetes, en la ropa y en los pañuelos. Por ello, los expertos recomiendan a los padres y cuidadores de los bebés extremar las medidas higiénicas a la hora de cuidar de los pequeños: lavarse bien las manos antes de tocar al bebé, evitar su exposición al humo del tabaco, evitar entornos cerrados, evitar el contacto físico del niño con otros menores o familiares enfermos, usar pañuelos desechables y tirar inmediatamente los usados, limpiar a fondo los juguetes y no utilizar aquellos que hayan sido tocados por otros bebés o mayores enfermos.