Verano, vacaciones, carretera…

En la gran mayoría de

los casos, tomarse unas vacaciones

significa viajar en coche,

situación en la que es necesario

extremar las precauciones,

pues, lamentablemente, España

cuenta con uno de los índices

de siniestralidad más elevados

de los países de la Unión

Europea. Datos de Cruz Roja

Española indican que en nuestro

país mueren más de 3.300

personas y otras 100.000 resultan

heridas en los cerca de

80.000 accidentes de tráfico

que se producen anualmente,

lo que convierte a estos siniestros

en la primera causa de

muerte en España en personas

menores de 39 años.

¿Cómo frenar este triste fenómeno?

La prevención es fundamental.

Según estudios recientes,

en 9 de cada 10

accidentes está presente el factor

humano como causa fundamental,

razón por la que Cruz

Roja Española nos recuerda

unas normas básicas de actuación

que todos los ciudadanos

debemos poner en práctica durante

la conducción para evitar

accidentes: advertir el riesgo,

valorar los posibles peligros y

adoptar una actitud segura.

Factores implicados

Dentro del factor humano,

hay determinados elementos o

comportamientos que contribuyen

a la siniestralidad, entre

ellos la velocidad excesiva, los

cambios de carril sin indicación

previa, el no mantener la

distancia de seguridad necesaria

entre vehículos, no respetar

la prioridad de paso (stop, semáforos,

etc…), adelantamientos,

giros y cambios de sentido

inadecuados, etc., pero

como principales destacan el

alcohol y la falta de sueño.

En el caso del alcohol, y en

el marco de la Unión Europea,

España figura como el país

donde las bebidas alcohólicas

están implicadas en un mayor

número de accidentes de tráfico

con víctimas mortales. La

Comisión Europea, por su parte,

ha elaborado una clasificación

por países sobre el uso

del cinturón de seguridad,

tanto en los asientos delanteros

como en los traseros, donde

nuestro país vuelve a situarse

en la parte baja de la tabla.

Dormir lo suficiente

¿Y qué decir del sueño? La coordinadora

del Grupo de Trastornos

de la Vigilia y del Sueño de

la Asociación Española de Neurología,

Montserrat Pujol, aconseja

a los conductores que vayan

a viajar que la noche anterior

a su salida “duerman lo

suficiente” y que “eviten viajar

después de comer y en el periodo

que oscila entre las dos y

las cinco de la madrugada, ya

que es cuando el sueño puede

incidir más en la conducción”.

El vehículo

Sin duda, las condiciones en

las que se encuentra nuestro

coche pueden ser decisivas a la

hora de propiciar o evitar un

accidente. En este sentido, un

elemento a tener en cuenta es

la antigüedad del vehículo y,

en este aspecto también las cifras

son alarmantes: datos del

Real Automóvil Club de España

(RACE) revelan que en más del

61% de los accidentes ocurridos

en los últimos 5 años estuvo

implicado un vehículo

con una antigüedad de más de

8 años.

COMPROBACIÓN DEL VEHÍCULO

» Compruebe todos los niveles del vehículo: agua, aceite, líquido

para el limpiaparabrisas y líquido de frenos.

» Compruebe el estado de la batería: líquido y bornes.

» Observe el dibujo de los neumáticos y la banda de rodadura.

Vigile la presión conforme a las medidas indicadas

por el fabricante para los casos de carga elevada, incluida

la rueda de repuesto.

» Vigile amortiguadores, luces -incluido testigos- y compruebe

que lleva repuesto.

» Ante el riesgo de lluvia, los limpiaparabrisas deben estar

en perfecto estado.

» Examine los elementos obligatorios que, por si se produjera

una avería, debe llevar su vehículo: chaleco reflectante,

pareja de triángulos de señalización de emergencia, gato,

herramientas, juegos de luces y fusibles de repuesto.

FUENTE: Comisariado Europeo del Automóvil (CEA).

EN CASO DE ACCIDENTE

» Si las circunstancias lo permiten, el conductor debe situar

el vehículo en lugar seguro y fuera de la circulación, encendiendo

las luces de emergencia.

» Quitar el contacto y, antes de abandonar el vehículo, ponerse

el chaleco reflectante; acto seguido situar los triángulos

de emergencia.

» Es conveniente comprobar posibles derrames de gasolina

o aceite para indicarlo a los servicios de emergencia.

» Avisar a los servicios de emergencia llamando al 112. Es

preciso indicar, en la medida de lo posible, el mayor número

de datos: lugar del accidente, número y estado de

los heridos y, si existen, detallar los peligros en la zona.

» En ningún caso debe

moverse a los heridos,

incluso en caso de

vuelco, salvo peligro

inminente de incendio

u otra circunstancia

extrema. Acceder

a aquellos que se encuentren atrapados y tranquilizarlos.

No debe procederse al traslado de heridos; esperar a que

llegue la policía o los servicios de emergencia.

» Facilitar a la policía cuantos datos se tengan sobre el accidente.

» Intercambiar con los demás implicados los datos de las

respectivas compañías de seguro.

FUENTE: RACE (Real Automóvil Club de España).

Más información:

www.dgt.es;

www.seguridadvial.org