“La luteína y la zeaxantina

son compuestos

de interés para

personas con Degeneración

Macular Asociada a

la Edad (DMAE), ya que

pueden aumentar la

densidad del pigmento

macular y, con ello, la

agudeza visual y la sensibilidad

al contraste, con lo

que esto supone de mejora de

la calidad de vida”. Así se ha

manifestado la doctora Begoña

Olmedilla, Titular del Departamento

de Metabolismo y

Nutrición del Instituto del Frío

(CSIC) y miembro del Comité

Científico del Centro de Información

sobre Degeneración

Macular (CIDEMA), en el transcurso

de su intervención en las

XII Jornadas Nacionales de Nutrición

Práctica.

En la presentación de su

ponencia “Efecto de nuevos

nutrientes sobre la retina y la

función visual”, la doctora Olmedilla

señaló que existen numerosas

pruebas que muestran

mecanismos a través de

los cuales la luteína y la

zeaxantina protegen la

retina del deterioro provocado

por diversas fuentes.

Asimismo se refirió a

las diferentes y numerosas

investigaciones que

ponen en evidencia los

efectos beneficiosos de

estos dos carotenoides en relación

con la DMAE, una enfermedad

que afecta a la mácula –

situada en la zona central de la

retina – produciendo pérdida

de visión central.

Más información:

www.cidema.net