El abandono de la dieta mediterránea

en favor de la

“comida basura” y la sustitución

de “una tarde en el parque”

por los juegos en el ordenador

están provocando que

cada vez se detecten más casos

de diabetes mellitus tipo 2

en niños, una enfermedad que

hasta ahora sólo se detectaba

en pacientes por encima de

los 45 años y que en el 90 por

ciento de los casos está ligada

al sobrepeso y la obesidad, según

afirma el doctor José Ramón

Calle, responsable de la

Unidad de Bombas de Insulina

del Hospital Clínico San Carlos

de Madrid.

“Hasta hace unos años, la

diabetes tipo 2 era sinónimo de

la diabetes del adulto, pero excepcionalmente

en los últimos

años se está detectando, primero

en Estados Unidos y más tarde

en todo el mundo, casos de

este tipo de diabetes en niños,

siempre estrechamente ligados

con el abandono de los hábitos

de vida saludables”, basados en

el ejercicio regular y la dieta sana,

explica este experto.

En esta línea, la prevención

es “fundamental” no sólo para

evitar la diabetes, sino también

para no sufrir otras enfermedades

cardiovasculares como la

hipertensión o las cardiopatías.

“Si una persona se convierte en

obesa de niño, será mucho

más propensa a ser obesa el

resto de su vida y a sufrir todas

las complicaciones para la salud

asociadas a esta enfermedad”,

señala Calle.

En España la incidencia

de diabetes mellitus en la infancia

y adolescencia es de

15,9 por cada 100.000 niños,

lo que significa que afecta a

más 30.000 niños menores

de 14 años.

La diabetes en alerta

internacional

La Federación Internacional de

Diabetes ha alertado en su último

congreso, celebrado en

Montreal (Canadá), del aumento

de las cifras de la enfermedad

que ascienden ya a 285

millones de personas en todo

el mundo. Según estos datos,

este organismo internacional

predice que si el actual índice

continúa creciendo sin control,

el número total excederá los

435 millones en 2030.

En España, el colectivo de

personas con diabetes es de

más de 3 millones de personas,

a las que habría que sumar

las que aún no están

diagnosticadas. Cada año la

cifra aumenta y la previsión es

que en 20 años se duplique.

La prevalencia de las distintas

complicaciones crónicas varía

en función del tipo de diabetes,

tiempo de evolución y

grado de control metabólico,

estimándose globalmente que

es la siguiente: neuropatía diabética,

un 25 por ciento; retinopatía

diabética, un 32 por ciento,

y nefropatía diabética, un

23 por ciento. La diabetes mellitus

es una de las principales

causas de mortalidad en España,

ocupando el tercer lugar en

mujeres y el séptimo en varones.

Según el Ministerio de Sanidad

y Política Social, en nuestro

país mueren anualmente

más personas por diabetes que

por accidentes de tráfico.

Ante estos alarmantes datos,

la Federación Española de Diabetes

(FED) insiste en el desarrollo

de planes urgentes de prevención

y tratamiento de la enfermedad

que incidan en la importancia

de la educación, la dieta y

el ejercicio físico, y en el autocontrol

de la enfermedad como

complemento imprescindible

para conseguir evitar o retrasar

sus costosas complicaciones.

El diagnóstico y tratamiento

de las complicaciones asociadas

al control insuficiente de la diabetes

representa más del 50 por

ciento del gasto sanitario de esta

patología. Estas complicaciones

y sus costes económicos son

prevenibles invirtiendo en programas

de educación y autocontrol

de la enfermedad.