La Comisión Europea ha

puesto este año en marcha

un plan para disminuir la mortalidad

del cáncer en toda la

Unión Europea y reducir las diferencias

existentes entre los diferentes

países miembros en el

abordaje de las enfermedades

oncológicas. Así lo ha explicado

Hildrun Sundseth, miembro de

la junta directiva del European

Institute of Women’s Health, en

el Congreso Europeo de Pacientes,

Innovación y Tecnologías,

un importante encuentro promovido

por el Instituto Europeo

de Salud y Bienestar Social, centro

colaborador de la OMS, que

reunió el pasado diciembre a

destacadas autoridades sanitarias

nacionales e internacionales

y representantes de sociedades

científicas y asociaciones de pacientes,

entre otros.

“La estrategia de la Comisión

Europea, cuya primera fase

se ha puesto en marcha entre

2009 y 2013, pretende que las

muertes por cáncer bajen en

un 15 por ciento para 2020, así

como duplicar el número de

controles médicos para detectar

a tiempo esta enfermedad”,

ha asegurado Sundseth. De

acuerdo con los datos de previsión

de la Comisión Europea,

uno de cada tres ciudadanos

europeos padecerá una enfermedad

oncológica a lo largo

de su vida.

En opinión de doctor Manuel

de la Peña, presidente del

Instituto Europeo de Salud y

Bienestar Social, la lucha contra

el cáncer debe iniciarse teniendo

en cuenta “la perspectiva de

los pacientes” y centrándose en

la prevención desde sus múltiples

ámbitos: formación de los

profesionales sanitarios, divulgación

a los ciudadanos sobre

hábitos de vida saludables, fomento

de la igualdad de todos

los europeos en el acceso a

nuevas tecnologías y tratamientos

innovadores, etc.”.

Con cerca de 100.000

muertes cada año, el cáncer es,

según ha añadido en este encuentro

Alberto Fidalgo, portavoz

de la Comisión de Sanidad y

Consumo del Grupo Parlamentario

Socialista en el Congreso de

los Diputados, “junto con las enfermedades

cardiovasculares la

primera causa de fallecimiento

en España. Se trata, por lo tanto,

de un problema evidente de salud

pública y, en consecuencia,

un claro reto político que debemos

abordar entre todos. Cada

año se producen 160.000 nuevos

casos de cáncer en el país,

por lo que es muy importante

llevar a cabo medidas de prevención,

especialmente teniendo en

cuenta que el 40 por ciento de

los tumores puede prevenirse”.

Mario Mingo, portavoz de

Sanidad del Grupo Parlamentario

Popular en el Congreso de

los Diputados, ha destacado la

necesidad de educar a la población

para prevenir y evitar el

cáncer, incorporar cuanto antes

los avances de la genética, potenciar

la medicina personalizada

y procurar una atención integral

al paciente oncológico,

abordando también aspectos

psicológicos, las patologías derivadas

de la cronificación de la

enfermedad y las repercusiones

laborales y familiares, entre

otros muchos aspectos.